La ofensiva del gobierno está dirigida contra las fuerzas leales al clérigo chiita Muqtada al-Sadr.
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El gobierno de Irak impuso un toque de queda en Bagdad, en medio de continuos enfrentamientos entre milicias chiitas y fuerzas de seguridad iraquíes tanto en la capital del país como en la sureña ciudad de Basora.
Un portavoz oficial dijo el jueves que la medida estará en vigor en Bagdad hasta la madrugada del domingo "para proteger a los civiles".
El corresponsal de la BBC en Bagdad Crispin Thorold informó que el jueves continuaron por tercer día consecutivo los fuertes combates entre insurgentes y las fuerzas de seguridad en Basora, la segunda ciudad iraquí.
Violencia en las calles
"A lo largo del día se lanzaron cohetes y morteros hacia la zona verde, donde tienen su sede el gobierno y las embajadas (en Bagdad). Muchos alcanzaron su blanco, pero algunos quedaron cortos y mataron civiles", según Thorold.
Se estima que más de 130 personas han muerto desde que el gobierno iniciara el martes su ofensiva en Basora.
Respaldo a al-Maliki
Como reacción a las operaciones, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, elogió al primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, y dijo que su decisión de enfrentar a las milicias es un acto "valiente".
La violencia se ha extendido desde Basora hasta Bagdad.
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Bush dijo que la ofensiva de Basora "muestra los progresos logrados por las fuerzas iraquíes".
Maliki rechazó negociar con los chiitas a los que califica de "mafia criminal y terrorista".
El primer ministro dio un ultimátum a los insurgentes para que se rindan. Si no, dijo, serán sometidos a "los castigos más severos".
Las operaciones en Basora incluyen a unos 30.000 soldados y policías iraquíes.
Las milicias chiitas permanecen en control de áreas densamente pobladas.
Pedido de diálogo
Entretanto, el clérigo Muqtada al-Sadr, líder de la milicia radical chiita Ejército Mahdi, instó a Bagdad a encontrar una
solución dialogada al conflicto.
Miles de manifestantes en Bagdad pidieron la renuncia del primer ministro.
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Los enfrentamientos en Basora se han extendido no sólo a Bagdad sino también a la localidad de Kut, 150 kilómetros al sur de la capital.
El Ejército Mahdi mantuvo un cese al fuego por más de un año, contribuyendo a la reducción de la violencia en todo el país.
No está claro por qué el gobierno decidió actuar en este momento contra la milicia.
La única explicación oficial es que se trata de una campaña para reestablecer el control de las autoridades en Basora.