Ban Jamil Youseff es una iraquí de 35 años que desde el 2007 es refugiada política en Suecia. Este es su testimonio.
 |
Siento que ha habido intentos, pero no ha habido resultados que indiquen que vayamos a salir de la crisis política actual
|
A veces siento punzadas de tristeza, cuando pienso en Irak. En particular cuando pienso en Bagdad.
Ahora es un país en problemas, con un pueblo oprimido y en sufrimiento.
Naturalmente que me entristece haber dejado atrás mi vida en Irak, uno no se puede olvidar de sus raíces... y cuando veo las noticias que llegan desde mi país, me entristezco aún más.
Sobre la situación política en Irak... ahora sólo puedo opinar por lo que veo en las noticias, porque llevo fuera del país más de un año. Siento que ha habido intentos, pero no ha habido resultados que indiquen que vayamos a salir de la crisis política actual.
Caída de Saddam
No puedo decir que no me alegrara cuando cayó el régimen de Saddam. Esperábamos un cambio en nuestras vidas, el fin de 13 años de sanciones.
Tampoco puedo decir que ahora estoy contenta: hace cinco años había iniciativas prometedoras pero ahora todo está en caos.
Antes no teníamos todos estos conflictos sectarios. Ahora hay masacres, hay más problemas que los que solíamos sufrir en los tiempos de Saddam, pero espero que las cosas mejoren.
Ahora mi posición es como la de un espectador... sólo veo lo que pasa. En estos momentos ni puedo condenar la caida de Saddam ni puedo condenar lo que está ocurriendo ahora.
¿Regresar?
Ahora por supuesto que no. Dimos el paso de venir aquí y empezar una nueva vida y eso va a tomar tiempo.
Tampoco creo que la situación esté como para volver. Tal vez en el futuro, cuando las cosas mejoren, porque esperamos que mejoren.
Entonces tal vez visite Irak... nadie puede olvidar totalmente su tierra natal.
