Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Sábado, 1 de marzo de 2008 - 08:15 GMT
"Medvedev puede ser más duro que Putin"
Carolina Robino
Carolina Robino
Enviada especial de BBC Mundo a Moscú

Sergei Dorenko
Muchos piensan que Medvedev es más liberal que Putin, porque no es ex agente de la KGB y viene de una familia de profesores y científicos. Dicen que es una persona más blanda

Tiene fama de saber acorralar a sus entrevistados. Sergei Dorenko es uno de los rostros más conocidos del escaso periodismo independiente que hay en Rusia.

Fue por mucho tiempo presentador estrella de televisión. Hoy, alejado de las cámaras, tiene un programa en la radio Eco de Moscú, en que da rienda suelta a su ironía y agudez.

En esta entrevista con BBC Mundo ofrece su visión sobre las elecciones rusas de este domingo y el destino que tendrá el país cuando -si todo sale según lo previsto- sea gobernado por la llamada "dupla ganadora": el presidente Dmitry Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin.


¿Son realmente elecciones las de este domingo? Hay muchos analistas, especialmente en Occidente, que hablan sencillamente de una sucesión.

Yo creo que son más una imitación de elecciones que elecciones propiamente tales. Rusia no es realmente un país democrático. Para el régimen de Putin la democracia es un modelo a seguir, por lo que intenta imitar el proceso, las formas. Por eso hay elecciones. Pero no hay discusión política ni debate sobre el modelo de futuro.

En las calles cualquier ruso puede decir el nombre del futuro presidente. Se llama Dmitry Medvedev. No es ninguna incógnita. En ese sentido, el mayor problema para el gobierno es incentivar a la gente para que vaya a votar, porque a estas alturas es casi una redundancia.

 Sin campaña en las calles

Presidente de Rusia, Vladimir Putin
Putin se considera un producto televisivo y entiende que en la modernidad no existe un país, sino un tele-país, tele-Rusia, donde tele-ciudadanos eligen un tele-presidente. Él se ve como un producto, un programa emitido por esta máquina y quiere controlarla para que no se apague. Sabe que la televisión es la democracia del siglo XXI

Pero hay muchos analistas que dicen que los rusos están dispuestos a transar esas libertades a favor de la estabilidad.

Y es verdad. Si al ruso típico le llegas con la idea de que cómo puede vivir sin discusión política o sin libertad de prensa te responde que no le hables de elecciones, que no lo molestes porque está muy ocupado recalculando el crédito para comprarse un auto nuevo o pensando si se va de vacaciones a Grecia o a Israel.

Los rusos están viviendo la euforia de consumir y han vendido la democracia y la libertad por tener un Opel Vectra.

¿Y qué sucede con la oposición, por qué tiene tan poca presencia, porque es débil o porque realmente no hay espacio para disentir?

Si hablamos de una oposición con fuerte apoyo popular, no existe. Hay grupos de intelectuales que consideran que lo que sucede en Rusia no es normal, pero son marginales.

La consigna de la libertad no es popular en estos días.

¿Por qué?

Porque en los años 90 todas las consignas sobre la libertad que trajo Boris Yeltsin se convirtieron simplemente en abusos. Construimos un mundo para campeones, donde los ricos se hacían ricos robando y no ganando y donde la responsabilidad social dejó de existir. Eso tuvo como resultado una sociedad pobre y sin esperanzas.

Ahora, la solidaridad sigue sin existir, pero los rusos le tienen miedo al cambio. Entienden que quizás no es bueno conservar este statu quo, que puede que esté lleno de defectos, pero prefieren conservar la calma y la estabilidad. Quieren descansar todavía un poco más de todas esas consignas de libertad que terminaron siendo tan antihumanas.

Retratos del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y viceprimer ministro,  Dmitry Medvedev.
Un vendedor exhibe los retratos del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y viceprimer ministro, Dmitry Medvedev.

Putin ha sido muy duro con los medios de comunicación, sobre todo con la televisión, que es ampliamente controlada por el Estado. Hay quienes dicen que ha sido un error innecesario, ya que es tan popular que igual sus ideas se habrían impuesto. ¿Cuál es la razón de tanta censura?

Putin se considera un producto televisivo y entiende que en la modernidad no existe un país, sino un tele-país, tele-Rusia, donde tele-ciudadanos eligen un tele-presidente. Él se ve como un producto, un programa emitido por esta máquina y quiere controlarla para que no se apague. Sabe que la televisión es la democracia del siglo XXI.

Una vez él mismo me dijo que si algo no aperece en televisión es como si no hubiese existido. Si hay competencia no puede saber cuánto ni cuándo aparecerá. Así que decidió terminar con el riesgo. Ahora aparece en todos los noticieros y en todos los horarios.

¿Es Dmitry Medvedev realmente más liberal que Putin, como se dice?

En Rusia siempre estamos esperando que en la corte nazca un príncipe iluminado que guíe los destinos del país. Es un concepto muy medieval, pero aquí funciona muy bien.

Muchos piensan que Medvedev es más liberal que Putin, porque no es ex agente de la KGB y viene de una familia de profesores y científicos. Dicen que es una persona más blanda.

Pero hay dos factores clave: uno es que para llegar al Kremlin, Medvedev tiene que haber hecho un pacto con Putin y su séquito y el segundo es que muchos creen que es sólo un títere del actual mandatario.

Cartel electoral en una calle de Moscú.
Los rusos acudirán a las urnas este domingo.

Él va a vivir en esta dicotomía y va a tener que luchar por dos cosas: por no ofender a Putin y por mostrarle al mundo que no es un simple muñeco.

En ese contexto, yo creo que puede llegar a ser más duro que Putin porque tiene que demostrar que es capaz de imponerse.

¿Qué papel va a jugar Putin como primer ministro? ¿Seguirá mandando tras bambalinas?

Yo no creo que Putin quiera realmente ser primer ministro. Él preparó el cargo para sí mismo, pero él lo que quiere es ser héroe de felicidad, primer ministro de distribución, primer ministro de regalos, una especie de Santa Claus. Él quiere pasar a los libros de historia como el héroe que consolidó Rusia y después la distribuyó, la regaló.

Pero si hay problemas no va a ser primer ministro. Él es una persona a la que le gusta la dolce vita y y no creo que quiera llevar una carga de trabajo pesada.

Si el precio del petróleo sube y hay dinero para distribuir, genial; si no, ya veremos.



NOTAS RELACIONADAS
Putin: hombre del año, según "Time"
20 12 07 |  Internacional

EN OTROS SITIOS BBC

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen