|
Christian Fraser
BBC, Roma
|
¿Original o falso? Algunos optaron felices por la imitación.
|
Cualquiera que haya comprado un falso reloj Rolex o una imitiación de una cartera Gucci sabe que, a primera vista, lucen casi iguales que los originales. ¿Ocurre lo mismo con un Ferrari falso?
En Italia, la policía informó que había logrado desarticular una red de falisificadores en Sicilia que se dedicaba a producir este símbolo del máximo estatus social.
Algunos de estos vehículos llegaron a venderse a través de internet por casi una vigésima parte del valor de su original... un verdadero sueño para quien nunca pudo ahorrar medio millón de dólares para un auto.
Ensamblados con algunos componentes originales y otras partes falsas, uno de estos autos piratas podría jerarquizar el frente de cualquier casa. Para un ojo inexperto, es sólo un clásico y rojo Ferrari.
Luce como un 328 GTB, un modelo que dejó de producirse a fines de la década del 80. Pero visto de cerca, no puede ocultar que es una pálida imitación del auténtico.
La policía baja la bandera
La policía confiscó 21 Ferraris piratas en la operación en Sicilia.
|
La investigación policial comenzó en Maranello, lugar donde Ferrari tiene su fábrica.
Desde allí, la pesquisa se dirigió a Palermo, Sicilia, donde los autos eran ensamblados con piezas que llegaban de diferentes partes del país.
Algunas de estas partes eran repuestos de vehículos de otras marcas como Pontiac.
La policía logró confiscar 21 "Ferraris piratas", de las cuales 14 ya habían sido vendidos, mientras otros siete estaban guardados en talleres sicilianos.
Hasta el momento hay 15 personas detenidas a quienes la policía calificó de "constructores muy capaces".
Se sabe, de todos modos, que los compradores sabían que estaban adquiriendo Ferraris de imitación, aunque con documentos que también estaban alterados.