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Jonathan Beale
BBC Washington
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Obama tiene el impulso.
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El senador Barack Obama está demostrando que será difícil detenerlo.
En Wisconsin consiguió su noveno triunfo consecutivo desde el supermartes de comienzos de mes, cuando se disputaron 24 estados.
Más importante aún, su más reciente victoria mostró que ahora está llegando a los grupos que conforman el centro de apoyo para Hillary Clinton.
La conformación del electorado de Wisconsin tendría que haber sido una ventaja para Clinton.
Casi el 90% de los que votaron eran blancos, la mayoría de clase trabajadora y más del 50% mujeres. En otras palabras, el grupo que hasta ahora había sido su base.
Sin embargo, esta vez apenas ganó entre las mujeres blancas y perdió terreno entre los votantes de menor grado de educación y bajos ingresos.
Wisconsin demostró que Obama está ampliando su espectro de apoyo.
Wisconsin y Hawai, victorias clave
Carrera cerrada
Wisconsin marcó otra importante prueba. Es el tipo de estado que los demócratas necesitarían ganar en una elección general.
Y las encuestas a boca de urna mostraron que la mayoría de los electores cree ahora que Barack Obama sería un contrincante más fuerte contra el candidato republicano que la senadora por Nueva York.
Aun así, Clinton se mantiene a la cabeza en experiencia.
La derrota en Wisconsin también es una mala señal para Hillary en el vecino Ohio, otro estado donde predomina la clase trabajadora.
Ohio y Texas -dos estados grandes que votan el 4 de marzo- representan ahora victorias obligadas para Clinton.
Una vez ella dijo confiadamente que esos estados son su "muro de contención".
Pero incluso en Texas -donde hay una población hispana muy grande- Clinton y Obama están cabeza a cabeza en las encuestas.
Clinton no puede darse el lujo de estar tan segura de que el "muro de contención" la protegerá de la derrota.
¿Error táctico?
Muchos se están preguntando ahora si la campaña de Clinton hizo un mal calculo al concentrarse tanto en los estados grandes.
A pesar de las recientes derrotas, Clinton mantiene sus opciones de triunfo.
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Sus victorias en California, Nueva York y Nueva Jersey ahora son recuerdos lejanos.
Obama tiene claramente el impulso.
Para el senador de Illinois el gasto de dinero, tiempo y esfuerzo en esos estados pequeños rindió dividendos.
A Clinton también la han criticado por el tema de la campaña negativa.
Los asesores de Clinton se apresuraron a acusar al contrincante de plagio en partes de su discurso.
Y esa acusación tenía como objetivo cuestionar el punto más fuerte de Obama: su florida retórica.
Sin embargo en Wisconsin las encuestas a boca de urna mostraron que el 54% de los votantes pensaron que el ataque fue injusto. En contraste, sólo el 34% acusó a Obama de lo mismo.
Eso parecería reforzar la respuesta de Obama, quien dijo que "levantar" unas frases del discurso de una amiga "no era nada del otro mundo".
No obstante, de ahora en adelante sus palabras tendrán un mayor escrutinio.
El objetivo republicano
Mientras tanto, en el lado republicano John McCain lleva tal ventaja que ya no tiene que preocuparse por sus rivales.
McCain hizo una advertencia sobre la "retórica vacía" de Obama.
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Otra victoria en Wisconsin para McCain hizo que la continua presencia de Huckabee luciera inútil.
En su discurso de victoria, el veterano senador por Arizona prefirió apuntar su pólvora hacia Obama, advirtiendo a los estadounidenses que no se dejaran seducir por su "retórica vacía" y llamados a un cambio.
La carrera republicana ya está prácticamente decidida aunque Huckabee, el predicador bautista, no ha mostrado señales de abandonar y parece que no tiene nada mejor que hacer que seguir en la lucha.
En cuanto a los demócratas Wisconsin, si bien importante, no fue definitivo.
Pero si Clinton no logra cambiar la marea en dos semanas, su posición se verá cada vez más vulnerable. La pregunta es: ¿resistirá su "muro de contención" de Ohio y Texas?