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Serbia persistirá y defenderá sus intereses y la ley internacional, sin importar cuánto tiempo pueda llevar
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La declaración de independencia unilateral de Kosovo no cayó bien en Serbia, que ve a la provincia separatista como el "corazón" de su cultura y su religiosidad.
"Mientras el pueblo serbio exista, Kosovo será Serbia", dijo el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica.
El mandatario denuncia la declaratoria por "ilegal", mientras el gran aliado de Serbia, Rusia, la califica de un atentado contra la soberanía del país.
Es que las reacciones en Belgrado no se hicieron esperar, pero entre las del primer ministro nacionalista y las del presidente pro-occidental, Boris Tadic, hubo matices.
Kostunica, quien ha liderado una campaña política para retener a la provincia "díscola", atacó a Estados Unidos y la Unión Europea por apoyar la secesión de una provincia tan significativa para el pueblo serbio.
Criticó a EE.UU. por "estar listo para violar el orden internacional cuando se trata de proteger sus propios intereses militares", y advirtió además que más adelante se convocarán manifestaciones en repudio a la decisión de Pristina.
Sin violencia
Los serbios consideran a Kosovo la provincia donde nació su cultura y su religiosidad.
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También Tadic condenó la declaratoria de Kosovo, pero pidió calma.
"Serbia jamás reconocerá la independencia de Kosovo, pero enfrentará esto en paz, con dignidad", dijo.
"Serbia no se tornará hacia la violencia", dijo en un comunicado. "Serbia persistirá y defenderá sus intereses y la ley internacional, sin importar cuánto tiempo pueda llevar", agregó.
Las autoridades moscovitas convocaron una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York, para discutir un anuncio que según el Kremlin debería "anular" la comunidad internacional.
Rusia advirtió que si la comunidad internacional respalda a Kosovo, el Kremlin modificará su política con respecto a las regiones separatistas georgianas de Abkhazia y Osetia del Sur.
Beneplácito
Kostunica criticó el "padrinazgo" de EE.UU. y la UE a Kosovo.
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No es ésta, sin embargo, la postura de Estados Unidos ni de varios países de la Unión Europea, que se espera den el visto bueno a Kosovo el lunes.
El ministro de Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, llamó a las partes a actuar con cautela, mientras su homólogo francés, Bernard Kouchner deseaba "buena suerte" a los kosovares.
Tanto EE.UU., como Gran Bretaña y Francia, tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto, apoyan a Kosovo.
También lo respaldan Italia y Alemania.