El primer ministro Thaci dijo que Kosovo era la patria de todos sus ciudadanos.
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La Unión Europea aprobó el envío de una misión civil de policía y administración de justicia a la provincia serbia de Kosovo, cuya declaración de independencia está prevista para este fin de semana.
La misión, integrada por 2.000 personas, empezará a ser destacada en la región a partir de la semana entrante.
EE.UU. y la mayoría de estados de la Unión Europea se preparan para reconocer a Kosovo rápidamente, pero Serbia y Rusia se oponen intensamente a la declaración de independencia.
Este viernes el primer ministro de esa región, Hashim Thaci, convocó una rueda de prensa en Pristina en la que evitó dar una fecha definitiva para la proclamación.
Thaci se limitó a prometer que en el nuevo estado se defenderán los derechos de todas las minorías, incluida la serbia.
El mandatario afirmó que ningún ciudadano de un Kosovo independiente debe sentirse discriminado y que nadie será excluido.
"Invito a regresar todos los que quieran volver a sus hogares, incluyendo a los serbios desplazados que viven fuera de Kosovo".
"Seguridad"
Kosovo: ¿un precedente?
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Pero el presidente serbio, Boris Tadic, dijo este viernes en su discurso de toma de posesión del cargo diez días después de ser reelegido que "nunca dejará de luchar por Kosovo".
Por su parte, el canciller de Serbia, Vuk Jeremic, dijo ante el consejo de seguridad de la ONU, que la proclamación de la independencia de Kosovo puede desatar una oleada de secesiones en todo el mundo.
Varias fuentes no oficiales han establecido la fecha de proclamación de independencia para este domingo.
Se estima que las autoridades kosovares han coordinado esa fecha con Estados Unidos y la Unión Europea, de acuerdo con medios periodísticos.
Entretanto, Rusia -un aliado de Serbia que se opone a un Kosovo independiente- dijo que cambiará su política hacia las regiones separatistas georgianas de Abkhazia y Osetia del Sur si se reconoce a Kosovo como independiente
La agencia de noticias Interfax cita al Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, el cual sostuvo que "la declaración y reconocimiento de la independencia de Kosovo forzará" a Moscú a "ajustar su línea" con respecto a esas dos regiones.
Georgia acusa a Rusia de apoyar el separatismo en ambas áreas, que cuentan con lo que se ha denominado independencia de facto desde la década de los años 90.
¿Ola de secesiones?
Hace unas horas, el canciller de Serbia exhortó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a oponerse a la inminente declaración de independencia y dijo que la separación de esa provincia podría desatar una ola de secesiones a nivel internacional.
Vuk Jeremic aseguró, en una sesión a puertas cerradas, que Serbia no usaría la fuerza para detener la secesión, pero advirtió que permitirla le daría luz verde a otros movimientos separatistas.
En sus palabras, un Kosovo independiente establecería un precedente en todo el mundo, que conduciría a "una cascada descontrolada de secesión".
Al finalizar la sesión del Consejo de Seguridad, el canciller serbio indicó que no es demasiado tarde para que los diplomáticos detengan la declaración unilateral de independencia por parte de Kosovo.
Jeremic solicitó al Consejo de Seguridad continuar con las negociaciones y alegó que una mayoría de estados miembros están de acuerdo en la necesidad de lograr un compromiso.
Reconocimiento
Por su parte, Rusia -uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad- advirtió que el reconocimiento de Kosovo sería "ilegal e inmoral", y el presidente ruso, Vladimir Putin, desestimó que se trate de un "caso especial".
Putin desestimó que Kosovo es un caso especial.
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El corresponsal de la BBC en la ONU Matt Wells dice que Francia, Reino Unido y Estados Unidos (también miembros permanentes del Consejo) están firmes en su posición de que Kosovo tiene derecho a la autodeterminación y de que los estados miembro de la ONU deberían decidir individualmente si van a apoyar o no su independencia.
La periodista de la BBC Sasha Schlichter agrega que, para los países occidentales miembros del Consejo de Seguridad, los diferencias entre las partes involucradas en el tema de Kosovo son irreconciliables y, por lo tanto, la independencia es la única opción.
Además, de acuerdo con declaraciones a la BBC del analista Alain Deletroz, "si la mayoría de los estados europeos reconocen la independencia en las dos próximas semanas, el secretario general de Naciones Unidas no va a poder ignorar ese hecho".
Deletroz, de la Organización No Gubernamental Grupo Internacional de Crisis, no cree que la independencia de la provincia serbia genere un "efecto dominó" de secesiones.
"Kosovo es el caso único de una provincia en el mundo que ha estado bajo un mandato muy fuerte de la ONU lo cual hace de ella un protectorado de facto de Naciones Unidas", explicó.
Además, "Kosovo es el último punto pendiente por resolver de la guerra de los años noventa de los Balcanes", añadió.
Siete puntos
Mientras la provincia se prepara para independizarse de Serbia, la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) pidió a las autoridades kosovares y a la nueva misión de la Unión Europea en la provincia que presten atención a una agenda de siete puntos.
Serbia busca detener la independencia inminente de Kosovo.
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Entre los aspectos que preocupan a HRW están la violencia doméstica y los abusos contra las mujeres y la violación de los derechos de minorías étnicas como los serbios y las comunidades gitanas, ashkali y egipcia.
La organización llamó la atención sobre las dificultades de los refugiados y los desplazados para regresar a salvo a sus casas y sobre la existencia de un sistema de justicia penal inadecuado.
A la vez, destacó la inadecuada vigilancia de las instituciones internacionales presentes en el territorio y la falta de reconciliación entre las etnias.
Desde Pristina, el corresponsal de la BBC Nick Thorpe dice que el informe de HRW podría sentar mal a las autoridades kosovares por la aseveración implícita de que no han podido crear un clima de confianza interétnica.
Por otro lado, de acuerdo con Thorpe, el informe podría ser bien recibido por los que lo verían como una forma de reconocimiento internacional a las autoridades en cuyas manos estaría desde muy en breve la responsabilidad de conducir los destinos de un nuevo estado.