El voto hispano es determinante en estados como California.
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La aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, fue la gran ganadora entre los hispanos en la jornada electoral del supermartes, según las proyecciones de las encuestadoras y los primeros resultados de la votación.
A escala nacional, seis de cada 10 hispanos registrados para votar en la primaria demócrata se inclinaron por la senadora, lo que la convierte en la candidata favorita de los latinos en todo el país.
La candidata, sin embargo, no se refirió a los hispanos en el discurso que pronunció ante sus seguidores cerca de las 11 de la noche en su comando de campaña, y en el que agradeció a sus principales grupos de votantes.
En Nueva York, el estado que representa como senadora, 75% de los latinos le dieron su respaldo, de acuerdo con las proyecciones.
Los mismos estimados le atribuyen a Clinton dos tercios del voto hispano en California, donde se eligió al mayor número de delegados este supermartes. El estado más poblado del país alberga a más de cinco millones de latinos registrados para votar
Según las empresas encuestadoras, el voto de las mujeres latinas fue decisivo para este resultado, al igual que el de los votantes de 40 o más años en ese sector de la población.
Uno de los pocos lugares en los que su contrincante, el senador Barack Obama, logró conquistar el voto hispano, fue en su estado natal, Illinois, donde logró el 52% de los votos, de acuerdo con algunos resultados a boca de urna.
Del lado republicano, el apoyo de los latinos estuvo más distribuido entre los cuatro candidatos, pero favoreció - al igual que la semana pasada en Florida- al senador John McCain.
Debate migratorio y elecciones
Los candidatos dedicaron grandes esfuerzos a cortejar el voto hispano.
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Aunque la mayoría de los latinos autorizados a votar no se ven afectados por las medidas contra los inmigrantes indocumentados, sí se sienten atacados por la retórica contra los inmigrantes. Algunos, incluso, han sido objeto de discriminación por su origen.
El debate sobre la inmigración tuvo su momento más intenso en el verano pasado, cuando el Congreso fracasó en su intento por aprobar una nueva ley migratoria que le habría ofrecido una posibilidad de legalización a cerca de 12 millones de indocumentados.
Las campañas que comenzaron entonces, además de la encendida retórica contra los inmigrantes de algunos presentadores de radio y televisión, hizo que muchos latinos solicitaran la ciudadanía y se registraran para votar.
La discusión pública en ese momento no era únicamente sobre los indocumentados, sino también sobre si los latinos pueden ser considerados parte de este país. O al menos así lo interpretaron los hispanos en ese momento.
De hecho, la principal organización hispana del país, el Consejo Nacional de La Raza, y la cadena de televisión en español más grande de Estados Unidos, Univisión, iniciaron una campaña conjunta para motivar a los latinos a iniciar los trámites para hacerse ciudadanos.
Los resultados de este martes parecen haber premiado el trabajo que hicieron en el Senado Hillary Clinton y John McCain para llevar adelante las negociaciones bilaterales que permitieran la aprobación de la nueva ley migratoria.
La ley, como ya dijimos, no se aprobó, pero los esfuerzos de estos senadores por sacarla adelante parecen haber rendido frutos entre los votantes hispanos.
Alianzas y apoyos
La senadora Clinton tiene la ventaja de ser más conocida entre los latinos por sus ocho años en la Casa Blanca y también porque muchos hispanos recuerdan el gobierno de su esposo como un periodo de estabilidad económica.
Además, recibió apoyos clave como el del alcalde de Los Ángeles, Antonio Villarraigosa, y la presidenta del Congreso estatal de California, el estado con mayor número de habitantes y con la mayor población hispana del país.
Barack Obama concentró su campaña en los latinos jóvenes, especialmente los de segunda o tercera generación, que hablan el idioma y entienden la política de Estados Unidos y ven en el senador una esperanza de cambio.
Obama también recibió adhesiones importantes como la del diario La Opinión, el medio impreso en español de mayor circulación en todo el país, y de la influyente dirigente sindical María Elena Durazo.
Los analistas políticos pensaron también que el apoyo de la familia Kennedy a Obama le atraería el voto de algunos latinos, por la imagen positiva del asesinado ex presidente entre buena parte de los hispanos.
Sin embargo, el triunfo este martes de la senadora Clinton en Massachussets, el estado natal de los Kennedy, hizo que muchos comenzaran a preguntarse si el respaldo del clan le sirvió de algo a Obama, no sólo entre los hispanos, sino en general.