Los republicanos llevaron a cabo su último debate antes del Super Martes.
|
El avión presidencial que utilizaron seis gobernantes estadounidenses, del 1973 al 2001, fue el escenario para el debate de los aspirantes republicanos para conseguir la nominación de su partido este miércoles, donde no faltaron las chispas y los ataques personales.
"Estoy orgulloso de mis logros", repitieron tanto John McCain, como Mitt Romney, para defenderse de sus ataques mutuos.
McCain, quién lidera las encuestas y ganó la última batalla en Florida, trato de mostrarse más "conservador" a fin de ganar los votos de la base republicana. Incluso rechazó su propia propuesta para una reforma migratoria.
"No sería votada ahora. No, no sería votada", afirmó el senador de Arizona sobre su propia iniciativa, que fracasó en el senado, que consideraba una vía para la legalización de cientos de personas que viven en EE.UU. ilegalmente.
"Tendríamos primero que asegurar la frontera y yo tengo la experiencia", señaló el candidato, quién enfatizó que sabe cómo construir muros, porque viene de un estado fronterizo.
Durante la campaña, los conservadores lo atacaron por querer dar "amnistía" a los inmigrantes indocumentados, a pesar que la propuesta enfatizaba en la seguridad de la frontera y la legalización no era inmediata.
Para evitar cualquier confusión, parece ahora que McCain prefirió endurecer su posición.
"Primero vamos a fotalecer la frontera", aseguró.
Frente a Irak
Pese a su cambio de posición, Mc Cain atacó a su contrincante, Mitt Romney por cambiar de opinión con respecto a las tropas en Irak.
Fue uno de los debates más tensos de la campaña.
|
"¡Nunca dije eso!", se quejó Romney, quién ahora apoya fervientemente el controvertido aumento de tropas que George W. Bush anunció al año pasado.
Este candidato, ex gobernador de Massachussetts, no tuvo ningún empacho para defender sus posiciones en inmigración y dijo que su plan es deportar a todos aquellos que no tienen papeles en este país.
"Mi plan es muy claro: los que vinieron ilegalmente, están aquí ilegalmente y se tienen que marchar. No habrá una amnistía", señaló Romney.
Pero, ¿es viable? ¿cómo deportar a toda esta gente?, le preguntaron los moderadores.
Para Romney es "muy simple".
"Le decimos a aquellos que llegaron recientemente que los vamos a mandar a su casa inmediatamente, no te vamos a dejar quedar. No tienes otra opción más que irte a tu país", aseguró.
Para aquellos que tienen más de cinco años en el país, el candidato dijo que se mostraría mas "benévolo" porque dejaría que sus hijos terminaran el año escolar antes de deportarlos.
Ausentes
Los candidatos intercambiaron dardos.
|
El intercambio de declaraciones y correcciones entre estos dos candidatos predominó el debate, a pesar que hubo otros participantes: el ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee y el representante por Texas, Ron Paul.
De estos candidatos poco se escuchó, aunque algunos de sus comentarios fueron festejados por los participantes.
"No se de qué hablan estos republicanos, que se dedican a atacarse mutuamente sobre lo que dice uno u otro. Eso no es lo importante en este momento de nuestra historia", se quejó Ron Paul.
El gran ausente fue Rudy Giuliani, que se acercó hasta aquí para anunciar su retiro de la carrera, tras haber quedado en tercer lugar en Florida. El ex alcalde de Nueva York, aprovechó el discurso para apoyar a John McCain.
El escenario de los Oscar
El jueves en la tarde se enfrentarán los candidatos demócratas, Hillary Clinton y Barack Obama, en el Teatro Kodak de Hollywood donde se celebra la entrega de los premios Oscar.
Tras el retiro de John Edwards, la contienda demócrata será un duelo entre estos candidatos, que ya demostraron que no tienen pelos en la lengua a la hora de atacarse.
En el último debate ambos se atacaron de mentirosos y más.
Por eso, quizá no está mal el escenario elegido, porque seguramente veremos más drama en California, uno de los estados clave para el "Super-Duper Martes", el 5 de febrero cuando más de 20 estados se juegan las primarias.
p>