La policía ha estado escoltando gente en Naivasha.
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Socorristas de la Cruz Roja se alistan para contar los muertos en el Valle del Rift, Kenia, luego de tres días de violentos enfrentamientos tribales.
Indicaron que no pueden establecer el número exacto de víctimas hasta que no hayan registrado entre los escombros de las casas incineradas.
Mientras tanto, se informó que la policía logró restaurar el orden en Naivasha, tras un día en el que murieron 19 personas.
Oposición apoya solución negociada
Un funcionario de la Cruz Roja dijo a la BBC que los agentes dispararon tiros al aire para dispersar a grupos de personas que se juntaban por la noche.
Agregó el funcionario que muchos residentes de Nakuru -donde una docena de personas murieron al ser atacadas con palos y machetes- se habían refugiado en estaciones de policía para escapar a la violencia.
Elecciones polémicas
Las muertes estarían conectadas con las controvertidas elecciones de diciembre de 2007.
Los enfrentamientos en Naivasha forzaron a más personas a abandonar sus hogares.
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Informes indican que las víctimas recibieron golpes, machetazos o fueron quemadas vivas por la multitud en medio de enfrentamientos generalizados en Naivasha.
Este pueblo está a unos 60 kilómetros de Nakuru, también escenario de recientes enfrentamientos étnicos.
Este domingo el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, mantuvo conversaciones en la capital, Nairobi, con el líder opositor, Raila Odinga, y pidió a los dos partidos rivales que designen representantes para reuniones futuras.
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Odinga acusa al presidente, Mwai Kibaki, de haber robado las elecciones presidenciales de diciembre.
"Brutalidad nauseabunda"
Docenas de personas perdieron la vida en la región del Valle del Rift en los últimos días. En total, murieron 750 personas desde las elecciones y alrededor de 250.000 se han quedado sin hogar.
El corresponsal de la BBC, Adam Mynott, dice que la violencia en Naivasha habría comenzado el sábado, añadiendo que se extendió rápidamente dando paso a actos de una brutalidad nauseabunda.
Residentes de Naivasha se unen al número creciente de refugiados en Kenia.
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Si bien los informes no son claros, se sabe que al menos nueve personas murieron al tratar de huir de una multitud armada con machetes.
En otros casos, personas fueron encerradas en sus casas, que luego fueron incineradas con petróleo. Se recobraron al menos ocho cuerpos carbonizados.
Luego de que la policía dispersó a los jóvenes que bloqueaban los caminos principales, el pueblo se encontraba en relativa calma el domingo por la tarde.
Arco y flecha
Las muchedumbres pertenecen a la tribu kiyuyu del presidente Kibabi, que fue el grupo más perjudicado por la violencia que estalló luego de las elecciones.
"Hemos salido para vengar las muertes de nuestros hermanos y hermanas que fueron asesinados y nada nos detendrá", dijo Anthony Mwangi, en Naivasha, al tiempo que levantaba un garrote.
Nuestro corresponsal observa que quienes huyen de la violencia se han refugiado en algunas granjas en los alrededores de Naivasha, en la ruta principal entre Nakuru y Nairobi.
Residentes de Naivasha se están uniendo al grupo cada vez más numeroso de refugiados.
Más hacia el norte, en la cuarta ciudad más grande de Kenia, Nakuru, la violencia explotó entre las comunidades luo y kiyuyu.
Los choques estallaron el jueves entre hombres armados con machetes, lanzas, arcos y flechas.