Liberadas las dos integrantes de la ONG Médicos sin Fronteras (MSF), secuestradas en Somalia.
Las dos cooperantes estaban trabajando en un proyecto de nutrición a desplazados.
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Se trata de la doctora española Mercedes García, de 51 años, y la enfermera argentina Pilar Bauzá, de 26, quienes se encontraban trabajando en un proyecto de nutrición destinado a desplazados somalíes.
Fueron secuestradas el pasado 26 de diciembre en la ciudad portuaria de Bosasso en Puntlandia, región autónoma del nordeste de Somalia.
"Están anímicamente y físicamente bien, su salud es muy buena", afirmó Bile Mohamud Qabowsade, un portavoz del gobierno de Puntlandia, a la agencia AFP.
"Ahora están libres, están en un hotel de Bosasso junto al presidente de Puntlandia y otros dirigentes locales de alto rango", añadió.
No está claro si se pagó un rescate.
Tras el secuestro inicial, la policía persiguió a los captores, provocando un intercambio de disparos que terminó con el arresto de dos sospechosos y la huída del resto del grupo a una zona montañosa.
Secuestros
El rapto de las integrantes de MSF se produjo a dos días de la liberación del periodista francés Gwen Le Gouil, a quien un grupo de hombres armados de la misma región retuvo por ocho días, tras pedir un rescate de unos US$80.000.
Hasta el momento estas bandas son reconocidas por el buen trato a sus cautivos, a quienes ven como una auténtica inversión por el dinero que les puede proporcionar el pago por su liberación.
A pesar de esta "industria del secuestro", Puntlandia es considerada una de las pocas zonas relativamente estables de Somalia.
Con su régimen de semiautonomía, logra mantener sus propias autoridades administrativas en el caótico país africano que desde 1991 vive literalmente en la anarquía sin poder establecer un gobierno central.