Rice pidió a los líderes iraquíes que aprovecharan la reducción en la violencia para reconciliarse.
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La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, se encuentra en la norteña ciudad iraquí de Kirkuk en una visita no anunciada.
Rice quiere alentar a los dirigentes iraquíes a buscar la reconciliación nacional, especialmente en esa zona donde kurdos, árabes y turcomanos mantienen una relación llena de dificultades.
El corresponsal de la BBC en Bagdad Crispin Thorold señala que Kirkuk es una de las ciudades más violentas y problemáticas del país.
Según nuestro corresponsal, las autoridades estadounidenses se sienten frustradas porque las recientes mejoras en la seguridad parecen no ir acompañadas de avances políticos.
"Es una provincia importante para el futuro de Irak, para un Irak democrático", expresó Rice este martes ante un grupo de dirigentes políticos locales.
Petróleo
Los kurdos, que son minoría pero que controlan la región norteña del Kurdistán, una zona rica en petróleo, consideran a Kirkuk como su capital histórica, mientras que los árabes, a los que Saddam Hussein animó a desplazarse a la ciudad, temen ser expulsados.
Según la constitución iraquí, el 31 de diciembre se tenía que celebrar un referéndum para decidir el estatuto de la ciudad, pero finalmente fue pospuesto.
Y es que muchas cuestiones divisorias, como es la ley para asignar las reservas de petróleo, aún están por solucionar.
"Lo que falta aquí, y que es absolutamente necesario para asegurar esta situación a largo plazo, es progreso político," asegura David Satterfield, encargado estadounidense de coordinar Irak que acompaña en esta visita a Condoleezza Rice.
Está previsto que la secretaria de Estado de Estados Unidos también se reúna con dirigentes iraquíes en Bagdad, la capital iraquí.