Los diplomáticos occidentales sostienen que Kosovo es un caso único, pero los rusos no coinciden.
|
Mientras los ministros de Relaciones Exteriores de los países de la Unión Europea discutían el futuro político de la provincia serbia de Kosovo, el jefe de la diplomacia británica, David Miliband advirtió que podrían requerirse más tropas de la OTAN para mantener la seguridad en la región.
Al mismo tiempo, su contraparte rusa Sergei Lavrov insistió en que un reconocimiento de la independencia de Pristina de Belgrado provocará "una reacción en cadena" en los Balcanes y más allá.
Es que la maniobra de Kosovo hacia la independencia tiene numerosas aristas y ramificaciones potenciales.
Y supone una prueba de fuego para la cohesión de la Unión Europea, que es uno de los protagonistas en este drama.
La "carpeta" de Kosovo promete agregar tensiones a una relación entre Rusia y Occidente que es ya difícil de por sí.
¿El poder a las minorías?
En la provincia de Kosovo quedarán unos 120.000 serbios en medio de la población albano kosovar.
|
La decisión de Estados Unidos y muchos países europeos de darle el visto bueno a esta provincia de mayoría de origen albanés que todavía pertenece a Serbia, amenaza con derribar un principio de política internacional aceptado desde finales de la Segunda Guerra Mundial, según el cual las fronteras de una nación soberana solamente pueden modificarse si la mayoría de la población está de acuerdo.
Los diplomáticos occidentales sostienen que Kosovo es un caso único en su especie, que no creará precedentes.
Pero los rusos no lo ven de esa forma.
Temen que el caso sirva de molde para otros "conflictos congelados" en la periferia de la ex Unión Soviética.
Incluso varios países de la UE y de la OTAN se sienten incómodos ante el panorama, especialmente aquellos con minorías étnicas o nacionalidades de peso en su interior.
Poco convencidos
La mayoría se alineará con el plan de la UE de desempeñar un papel protagónico en la transición de Kosovo. Es algo considerado fundamental si se pretende evitar que la volátil región no regrese al caos.
Pero algunos países reconocerán la independencia a regañadientes.
Los diplomáticos europeos esperan que la declaratoria se posponga hasta principios de 2008. Claro que con Moscú subiendo el tono en el diálogo, puede que pronto la onda expansiva de Kosovo se haga sentir mucho más allá de los Balcanes.