|
Jonathan Beale
BBC, Washington
|
Miles de guardias de seguridad privados han trabajado en Irak desde el principio de la guerra.
|
Los departamentos de Estado y Defensa de Estados Unidos acordaron tomar una serie de medidas destinadas a mejorar la supervisión del trabajo de los contratistas de seguridad privados en Irak.
Se trata de un nuevo esfuerzo por controlar a las firmas de seguridad, a raíz de un incidente en septiembre en que 11 iraquíes perdieron la vida.
Los hechos, en que estuvieron involucrados guardias de la empresa Blackwater, todavía son investigados por el FBI.
El departamento de Estado ya hizo más estrictas sus reglas relacionadas con los contratistas.
Una de sus medidas fue ordenar la instalación de cámaras dentro de los vehículos de las firmas de seguridad.
Pero el ejército estadounidense había planteado en varias ocasiones que se deben controlar más las actividades de los guardias privados.
Reglas claras
Los guardias mantienen el derecho al uso de la fuerza letal si se ven amenazados.
|
El nuevo acuerdo entre el departamento de Estado y el Pentágono fortalece el papel de los comandantes estadounidenses en la coordinación de los movimientos de los contratistas que trabajen tanto para diplomáticos de EE.UU. como para el ejército.
También establece reglas claras para investigar incidentes como el de septiembre.
Según los términos del acuerdo, los contratistas que incumplan los reglamentos tendrán que responder por sus actos.
No obstante, los guardias privados en Irak mantendrán el derecho de usar la fuerza letal para defenderse y proteger a otros, si tienen suficientes motivos para creer que corren peligro inmediato de muerte o de recibir heridas graves.