Unas 35 casas han sido destruidas por las llamas.
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Unos 15.000 residentes que debieron abandonar sus hogares debido a los incendios forestales cerca de Malibú, en el estado de California, están volviendo a sus propiedades.
Los bomberos han logrado contener casi la mitad de las llamas que habían avanzado sobre cañones y montañas.
Los vientos, que habían ayudado a propagar el fuego, han amainado, facilitando la tarea de los bomberos.
Unas 1.000 hectáreas han sido chamuscadas y más de 50 casas han sido destruidas.
Dos bomberos sufrieron heridas leves. La causa del incendio aún se desconoce.
El mes pasado, los incendios forestales en California dejaron un saldo de al menos 14 personas muertas y otras 640.000 debieron abandonar sus hogares.
Un total de 1.700 bomberos han sido desplegados para hacer frente a las llamaradas, indicó el Inspector Rick Domínguez, del Departamento contra Incendios del Condado de Los Ángeles.
Vientos
"Lo que estamos haciendo en estos momentos es evacuar las casas que no están bajo amenaza inmediata", afirmó a la BBC.
Los vientos de hasta 64 km/h ayudaron a esparcir el fuego, que comenzó a aproximadamente las 03.30 hora local (11.30 GMT) del sábado, entre Mesa Peak Mountain Way y Corral Canyon.
Los incendios que afectaron a California el mes pasado provocaron el desalojo masivo más grande en la historia del estado así como un importante daño ambiental.
Se piensa que pirómanos serían responsables de haber iniciado al menos dos de los incendios.