Los tres españoles se disponen a regresar a su país.
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Un juez de Chad liberó a tres españoles y un belga detenidos por el caso del fallido "intento de secuestro" de un centenar de niños africanos.
Los tres españoles, tripulantes del avión de la aerolínea catalana Girjet contratado por la ONG francesa El Arca de Zoé para transportar a los niños a Europa, fueron conducidos fuera de la prisión por su abogado y personal diplomático español.
Igualmente, el piloto belga Jacques Wilmart, de 75 años de edad, quien se recupera de un ataque cardiaco sufrido este jueves, fue puesto en libertad.
Los tres españoles, el piloto Agustín Rey, el copiloto Sergio Muñoz y el auxiliar de vuelo Daniel González, se desplazaron a un hotel de antes de emprender el regreso a su país.
"Se acabó la pesadilla", declaró González citado por el diario español El País.
Según esa misma fuente, el presidente de El Arca de Zoé, Eric Breteau, eximió de culpa a los tripulantes españoles.
Los tres fueron arrestados el 25 de octubre en Abeche, en el este de Chad, acusados de "complicidad" en el intento de la ONG El Arca de Zoé de trasladar a Francia a 103 niños africanos que iban a ser adoptados.
Niños "huérfanos"
El pasado domingo, las autoridades de Chad liberaron a tres periodistas franceses y cuatro azafatas españolas que permanecían retenidos por el caso.
El piloto belga Jacques Wilmar se recupera de un ataque cardiaco sufrido este jueves.
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Diecisiete europeos fueron detenidos cuando estalló el escándalo por el supuesto secuestro de los menores.
Según los responsables de El Arca de Zoé, los niños eran "huérfanos" del conflicto de Darfur, una versión que luego pusieron en duda organismos internacionales de asistencia humanitaria.
Seis integrantes de la ONG, acusados de estafa y secuestro, permanecen detenidos y se defenderán de los cargos en tribunales de Chad y en caso de ser imputados enfrentan condenas a trabajos forzados.
Además, se han presentado acusaciones contra dos chadianos
Los padres de algunos de 103 niños que estuvieron a punto de ser llevados a Francia dijeron a la BBC que los responsables de la ONG les habían prometido una completa educación para sus hijos.
Sin embargo, aclararon que nunca dieron permiso para que fueran sacados del país.