El presidente francés, Nicolas Sarkozy, viajó por sorpresa a Chad donde se espera que consiga la liberación de algunos de los 16 europeos detenidos por el presunto intento de secuestro de 103 niños por parte de la ONG francesa Arca de Zoé.
En los últimos días han habido protestas en Chad por el presunto secuestro de los menores.
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Los liberados serían cuatro azafatas españolas que formaban parte de una tripulación de siete personas de la misma nacionalidad de un vuelo de la compañía Girjet.
En él iban a viajar los niños y las autoridades de Yamena les acusan de complicidad en el presunto delito.
Se espera también la liberación de tres periodistas franceses que integraban el grupo que está en Chad desde el pasado 25 de octubre.
Sarkozy se reunirá con el mandatario chadiano, Idriss Deby, quien fue a recibirlo al aeropuerto. Deby ya adelantó este jueves que esperaba la liberación de los tres periodistas y los miembros de la tripulación española.
Los sospechosos también incluyen seis integrantes de la ONG, acusados de estafa y secuestro. Se defenderán de los cargos en tribunales de Chad y en caso de ser imputados enfrentan condenas a trabajos forzados.
Además, se presentaron cargos contra dos chadianos.
Investigación
Mientras, el primer ministro galo, François Fillon, ordenó al canciller y al ministro de Defensa que investiguen cómo la ONG Arca de Zoé pudo ocultar su proyecto a las autoridades.
La ONG arguye que los niños provienen de la región sudanesa de Darfur, arrasada por una guerra que dura ya cuatro años.
La esposa de uno de los voluntarios acusados afirmó que sólo buscaban rescatar a los menores y darles una mejor vida.
Pero los informes chadianos, a los que se suma un documento de organizaciones internacionales, indican que la mayoría de los pequeños son oriundos de Chad.
"De acuerdo a los datos recabados, viven en pueblos fronterizos en territorio chadiano, pero no se sabe si son originarios de allí. No podemos decir qué nacionalidad tienen", dijo Anna Schaaf, de la Cruz Roja, a la agencia AFP.
De los niños, el mayor tiene 10 años y el menor es tan sólo un bebé.
Roces
El episodio ha provocado un revuelo diplomático entre Chad y su antigua metrópolis colonial, Francia, aunque el gobierno de Nicolás Sarkozy ha condenado expresamente las actividades de esta ONG en particular.
Informes desde Chad indican que se temió que el escándalo dañara las relaciones bilaterales y perjudicara a la región.
Francia es uno de los países que participarán con mayor cantidad de efectivos en una fuerza de la Unión Europea que se enviará a la convulsa Darfur en las próximas semanas para proteger a los refugiados.
La gente del pueblo fronterizo de Abeche, donde se encuentran alojado los niños, salió a las calles el miércoles para protestar por el presunto secuestro de las criaturas.
Varias organizaciones internacionales colaboran para atender las necesidades de los pequeños, que están viviendo en un orfanato. Según dijeron sus cuidadores, su estado de salud es aceptable.
Se les ha proporcionado alimentación, vestimenta, ropa de cama y artículos de higiene, con ayuda de las autoridades chadianas.