Los condenados recibieron penas de casi 40.000 años de cárcel.
|
En el fallo judicial más esperado en España en años recientes, un tribunal condenó a tres de los ocho principales acusados por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid y los sentenció a casi 40.000 años de cárcel.
El tribunal determinó absolver a Rabei Osman, "El Egipcio", acusado de ser el autor intelectual de los atentados, en los que perdieron la vida a 191 personas y resultaron heridas otras 1.841.
La Audiencia Nacional condenó a Jamal Zougam y Otman El Gnaoui como autores materiales del hecho y les aplicó más de 40.000 años de prisión.
José Emilio Suárez Trashorras recibió una pena de casi
35.000 años al considerarse la atenuante de "anomalía psíquica".
Las condenas fueron por 191 asesinatos consumados, 1.841 asesinatos en grado de tentativa, integración en banda armada, colaboración en banda armada, tráfico, suministro y tenencia de sustancia explosiva.
Los acusados Antonio Toro, Carmen Toro, Emilio Llano,
Mohamed Moussante, Javier González Díaz e Iván Granados fueron absueltos.
En palabras del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, "hoy se ha impartido justicia, y sobre esta justicia tenemos que seguir adelante fortaleciendo la conviviencia".
Zapatero felicitó a las fuerzas de seguridad y a la justicia por llevar a cabo "la averiguación imparcial de la verdad".
Entretanto, el opositor Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular (PP), manifestó que la sentencia no aclara la autoría intelectual de los ataques y que el veredicto no cierra el caso "ya que los acusados como inductores o autores intelectuales, en los términos que utiliza la sentencia, no han sido condenados como tales".
Rajoy declaró que apoyará "cualquier otra investigación" sobre el 11-M y enfatizó en que la mayoría de los condenados fueron detenidos "en tiempo récord" mientras gobernaba el PP.
Sin pruebas contra ETA
El presidente del tribunal, el juez Javier Gómez Bermúdez, dio a conocer un resumen del fallo cuatro meses después de que terminara el juicio contra los 28 acusados, en su mayoría vinculados a la red extremista islámica al-Qaeda. La sentencia consta de más 600 folios.
Todos los acusados se habían declarado inocentes de las imputaciones hechas por la fiscalía española durante el proceso llevado a cabo en una sede especial de la Audiencia Nacional, en la Casa de Campo de Madrid.
El proceso duró poco más de 4 meses.
|
La sentencia afirma que no hay pruebas de la participación de ETA en los atentados.
Gómez Bermúdez, durante la lectura del resumen de
la sentencia, decartó "la tesis alternativa" sobre una presunta participación de la organización separatista armada vasca en los hechos.
El 11 de marzo de 2004, 10 bombas detonaron con 10 minutos de intervalo en cuatro trenes de Madrid, a la hora más transitada de la mañana, en lo que representó el peor atentado de ese tipo cometido en suelo europeo.
Los atentados ocurrieron apenas a tres días de las elecciones generales en las que el conservador Partido Popular, entonces en el gobierno, fue derrotado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
El tribunal estuvo integrado por tres magistrados: Javier Gómez Bermúdez, a cargo de la presidencia, Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás.