El general tendrá que esperar a la Corte Suprema decida si podía ser candidato a la presidencia.
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El gobernante militar de Pakistán, general Pervez Musharraf, convocó a la reconciliación nacional tras obtener una cómoda victoria en las controvertidas elecciones presidenciales de este sábado.
Musharraf también pidió a sus oponentes que no participen en huelgas o protestas en su contra.
La Corte Suprema todavía puede descalificarlo e impedir que asuma el poder en lo que sería su segundo período si acepta las quejas legales de la oposición, que sostiene que es inconstitucional elegir al jefe de las fuerzas armadas.
Pero la Corte Suprema anunció el viernes que no va a declarar un ganador hasta determinar si Musharraf podía presentarse a la reelección como jefe del Ejército.
Esa decisión sobre la validez de la candidatura de Musharraf se dará a conocer el 17 de octubre.
Acuerdo con Bhutto
La victoria de Musharraf ya había sido ampliamente pronosticada, después de su acuerdo con la ex premier pakistaní, ahora en el exilio, Benazir Bhutto.
Musharraf pidió a sus oponentes que no participen en paros ni protestas.
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Algunos analistas señalaban que Musharraf necesitaba conocer la decisión de la Corte para formalizar un acuerdo y compartir el poder con Benazir Bhutto, una medida que -en los cálculos de Musharraf- añadiría credibilidad al gobierno.
El acuerdo con la ex premier despejaría el camino para su retorno al país y su eventual participación en las elecciones parlamentarias de enero de 2008.
La propuesta de reconciliación fue aprobada este viernes por el gabinete de gobierno, lo cual -informa el corresponsal de la BBC en Islamabad Damian Grammaticas- allana el camino para un pacto para compartir el poder.
En los últimos meses, el país se ha visto envuelto en la confrontación política, y las fuerzas de seguridad han sufrido una ataques de grupos que apoyan a los Talibán y se oponen al apoyo de Musharraf a la "guerra contra el terrorismo" encabezada por Estados Unidos.