 |
Las guerras en Irak y Afganistán terminarán cualquier día. Debemos estar preparados para lo que venga después
|
El nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, consideró que su país debe comenzar a prepararse para los desafíos que vendrán después de Afganistán e Irak.
El almirante Michael Mullen asumió el cargo que venía ejerciendo hasta ahora el general Peter Pace, en una ceremonia que tuvo lugar en el Fuerte Myer, Virginia, con la presencia del presidente, George W. Bush y su vice, Dick Cheney.
"Las guerras en Irak y Afganistán terminarán cualquier día. Debemos estar preparados para lo que venga después", manifestó Mullen, al tiempo de comprometerse a "reconstituir y revitalizar nuestras FF.AA., especialmente nuestras fuerzas de tierra".
El cambio de mando coincide con un mensaje del FBI confirmando el envío de un grupo de investigadores a Irak, para indagar el papel de la empresa de seguridad Blackwater en la muerte de once civiles en septiembre.
También tiene lugar cuando en Washington, una comisión especial del Congreso se prepara a interrogar al director ejecutivo de la firma, Erik Prince.
Un informe elaborado por el Capitolio dice que desde comienzos de 2005, empleados de Blackwater fueron protagonistas de unos 195 incidentes con armas de fuego.
Tiempos difíciles
Las fuerzas de tierra recibirán la atención especial del almirante Mullen.
|
Durante la ceremonia en Fuerte Myer, Mullen no se olvidó de elogiar a su antecesor, el general Pace, quien a sus 61 años pasa a retiro luego de que Bush no lo designara para ocupar un segundo mandato.
"Usted ha ejercido su liderazgo en tiempos difíciles, quizás los más duros", expresó, recordando que fue a Pace a quien le tocó lidiar durante los últimos años con los conflictos en Afganistán e Irak.
También Bush agradeció al jefe militar saliente por haber "mostrado tanta dignidad, en un proceso político que hubiera doblegado a cualquiera".
Cabe recordar que Estados Unidos mantiene una fuerza de 160.000 efectivos en Irak, que el presidente ordenó comenzar a reducir ante las fuertes presiones de la opinión pública de su país, aunque no en la forma y número que demanda la oposición demócrata.
Dudas
Según el Pentágono, hasta ahora la guerra en Irak se cobró la vida de 3.798 soldados, mientras que 28.099 resultaron heridos.
En el pasado, el almirante Mullen ha expresado abiertamente sus dudas sobre la guerra en Irak, indica el editor de temas estadounidenses de la BBC, Will Grant.
Las dudas de Mullen sobre la actual estrategia de aumento de tropas en el teatro de operaciones iraquí son bien conocidas.
En julio, durante su audiencia de confirmación en el Senado, el almirante expresó que a las familias de los soldados estadounidenses en Irak se les debía mostrar una dirección clara.
Sin embargo, indica nuestro especialista, en el acto del Fuerte Myer, no dio ninguna indicación con respecto a lo que esa clara dirección conllevará.