Por segunda vez en más de medio siglo, los mandatarios de las dos Coreas se reúnen.
|
Corea del Sur y Corea del Norte iniciaron este martes en la capital norcoereana, Pyongyang, una cumbre histórica que reúne por segunda vez en medio siglo a los líderes de ambos países.
Antes de viajar por carretera a Corea del Norte, el presidente Roh Moo-hyun declaró que su meta es "un acuerdo de paz y un acuerdo de desarrollo económico".
La guerra entre las dos Coreas (1950-1953) no ha terminado formalmente, aunque Seúl ha promovido esperanzas de una tregua permanente.
Para algunos analistas, el encuentro de tres días que se inicia este martes podría ser la vía para este paso histórico.
Cruce histórico
El presidente Roh salió de Seúl en una caravana integrada por empresarios, industriales, burócratas, poetas y religiosos.
El convoy se detuvo en la zona desmilitarizada y el mandatario y su esposa cruzaron a pie a Corea del Norte sobre una cinta de plástico amarillo que demarcaba la frontera con las palabras "paz" y "prosperidad".
"Espero que después de cruzar yo crucen otros", dijo el presidente en la frontera. "Esta línea se irá borrando gradualmente y el muro se vendrá abajo".
Fueron unos cuantos pasos con mucho simbolismo porque el presidente y comandante en jefe de Corea del Sur cruzó la última frontera de la guerra fría, relata el corresponsal de la BBC en Seúl John Sudworth.
Pero no ha cambiado mucho más. Todavía hay cientos de miles de soldados en los 250 kilómetros de la frontera, y técnicamente todavía están en pie de guerra.
Al llegar a Pyonyang, la delegación fue recibida por Kim Jong-il, otros funcionarios norcoreanos, y una multitud que aplaudía y agitaba ramos de flores de papel.
Roh se alojará durante la cumbre en una residencia de visitantes.
Ayuda económica
Hace siete años, en la otra cumbre entre los dos estados (que se celebró en Pyongyang) Kim prometió viajar a Seúl, pero nunca lo ha hecho.
La reunión de las dos Coreas durará tres días y podría ofrecer una tregua permanente.
|
Esa primera reunión llevó al ex presidente de corea del Sur Kim Dae-jung a ganar el premio Nobel de la Paz "por su política de optimismo" en el acercamiento con el Norte.
Desde entonces se han restablecido carreteras y vías férreas entre los dos países, y las familias que resultaron divididas en 1945 ha podido reunirse con los suyos del otro lado, aunque haya sido brevemente.
Sin embargo, los críticos sostienen que los intentos amistosos y los importantes donativos del Sur no han logrado resquebrajar el aislacionismo del empobrecido Norte ni mejorar su récord en materia de derechos humanos.
¿Reconciliación?
Algunos dudan que Kim tenga interés en una reconciliación, según John Sudworth.
Al contrario, piensan que Kim prefiere conservar la amenaza militar para obtener más ayuda económica y otras concesiones del nervioso Sur.
La oposición conservadora de Corea del Sur advirtió a Roh que no haga ninguna concesión económica "inocente" sólo para lograr un acuerdo.
"Deben saber que una estrategia emocional ante el Norte sería desastrosa", señaló la portavoz de la oposición Na Kyung-won.
Uno de los temas que no está en la agenda de la cumbre es el programa nuclear de Corea del Norte, reservado a las negociaciones multilaterales que lograron avances significativos el fin de semana, cuando se acordó una declaración conjunta sobre el siguiente paso en el proceso de desnuclearización.
El documento está sujeto a aprobación de los seis gobiernos que participan en las conversaciones: las dos Coreas, Estados Unidos, Rusia, China y Japón.