Blackwater está siendo investigada por la muerte de civiles en Irak en septiembre.
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Un comité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos tiene previsto realizar este martes una audiencia para analizar el papel de las empresas de seguridad privadas que funcionan en Irak y Afganistán.
Uno de los testigos será Eric Prince, director de Blackwater, que es la firma que está siendo investigada por la muerte de civiles en Irak el pasado mes de septiembre.
Será el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental el que estará a cargo de la audiencia y el que preparó un informe en el que asegura que Blackwater se ha visto involucrada en 195 incidentes con armas desde 2005.
En el 80% de los casos, según el informe del Comité, los empleados de Blackwater fueron los primeros en disparar, incluso cuando el contrato que tienen con el gobierno dice que sólo deben hacer uso de la fuerza para defenderse.
"En la vasta mayoría de los casos en los que Blackwater efectuó disparos, Blackwater dispara desde un vehículo en movimiento y no permanece en el lugar para determinar si los tiros provocaron víctimas", señala el texto del reporte.
Otro dato que seguramente será cuestionado por los congresistas es sobre las ganancias de esta firma. Según el mismo informe, Blackwater ganó contratos del gobierno federal por más de US$1.000 millones desde 2001. Ese año, la empresa obtenía del gobierno menos de US$1 millón.
Más inquietudes
Pero Blackwater no es la única empresa de seguridad privada que despierta inquietudes: ¿Cómo se contratan y quién las controla? ¿Bajo qué ley trabajan: la del país donde operan o según las normas de Estados Unidos?
Jeremy Scahill, autor del libro "Blackwater: la aparición del más poderoso ejército de mercenarios del mundo", aseguró a BBC Mundo que hay muchas áreas grises y las reglas se van imponiendo con la práctica.
Según Scahill, hay muchas áreas grises y las reglas se van imponiendo con la práctica.
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"Ha nacido una cultura en que estos mercenarios van a proteger a los funcionarios a toda costa, y si un coche se acerca demasiado disparan, aún cuando no hayan recibido ninguna amenaza específica", explicó Scahill.
Pero Geoff Morrell, jefe de prensa del departamento de Defensa asegura que nadie está por encima de la ley.
"El concepto de que no hay autoridades que controlan lo que hacen las empresas privadas de seguridad es completamente erróneo. Si violan la ley, se les puede juzgar", aseguró el funcionario.
¿En defensa propia?
Pese a estas declaraciones, Scahill enfatizó que, hasta ahora, no se ha visto ni un caso en Irak donde el contratista sea llevado a juicio y en Afganistán "sólo se ha visto un caso".
El incidente que podría cambiar esta situación es la muerte de 11 iraquíes el pasado 16 de septiembre. Blackwater asegura que sus empleados actuaron en defensa propia, pero la policía iraquí sostiene que los testigos dijeron que dispararon al azar.
Para aclarar la situación, y ante la presión del Congreso, el departamento de Estado anunció este lunes que enviará un equipo del FBI.
Pese a las promesas de investigaciones, no está claro si el gobierno iraquí puede efectivamente revocar la licencia de Blackwater, como dijo que lo haría.
Tampoco está claro si las autoridades iraquíes pueden llevarlos a los tribunales de su país si se comprueba el abuso de poder.
Sólo hay una cosa clara: este episodio podría obligar a que se revisen las leyes sobre la actuación de mercenarios y empresas privadas.