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Luis Sarmiento
Nueva York
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El presidente de Irán fue duramente criticado por sus propios anfitriones.
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La participación del presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad en un foro anual de líderes que anualmente organiza la Universidad de Columbia, fue el momento cumbre de un debate que se planteó en todos los Estados Unidos sobre si deben de existir límites a la libertad de expresión.
Diversos sectores criticaron duramente a los directivos de la Universidad por invitar a Ahmadinejad a la conferencia, alegando que su régimen es un patrocinador del terrorismo internacional, brinda apoyo a los insurgentes que combaten tropas estadounidenses en Irak, ha sugerido la aniquilación del estado de Israel y está intentando producir una bomba atómica a pesar de la presión internacional.
Sin embargo, el presidente de la Universidad de Columbia, Lee Bollinger, quien fue blanco de las más duras críticas de los medios y sectores especializados, se mantuvo firme en su decisión de invitar a Ahmadinejad.
El impulso de callar al otro
Al abrir el panel de discusiones en Lerner Hall ante mas de 3.000 asistentes, dijo que aunque hubiera sido mas fácil no invitar al presidente iraní, "la libertad de expresión nos exige restringir ese impulso (de callar al enemigo), una reacción que si bien es entendible, también impide debatir aquellas ideas que no compartimos y a las que les tememos".
Los críticos del mandatario iraní también censuraron a la Universidad de Columbia.
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Frente a la Universidad de Columbia el ambiente estuvo tenso, marcado por un amplio despliegue de seguridad de la policía de Nueva York. El tránsito dentro del campus universitario, normalmente abierto a todos, fue limitado a los estudiantes y los periodistas.
Gran parte de las protestas se concentró en las puertas de la universidad, sobre la avenida Broadway, lo que a su vez generó un fuerte tráfico vehicular que por momentos pareció paralizar el área.
"Me recuerda a Hitler unas generaciones atrás", le dijo a la BBC Charlie Savinor, un rabino del Seminario Teológico Judío que salió a protestar contra la presencia de Ahmadinejad.
A favor y en contra
"Me acuerdo cuando (Hitler) iba a foros como estos, en donde incluso llegó a asegurar que habría paz en nuestros tiempos. Mi verdadero temor es que ninguna acción positiva vendrá de tener a Ahmadinejad hablando hoy acá", agregó Savinor.
"La libertad de expresión, como todo en la vida, es un experimento".
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En la universidad, reunidos en torno a la estatua del Alma Mater en la plaza principal, cientos de estudiantes protestaron pacíficamente, unos a favor y otros en contra de la presencia del mandatario iraní.
En el costado norte de la plaza principal, un grupo de jóvenes abrazados cantaba en hebreo mientras agitaba entusiasta la bandera de Israel.
A unos pocos pasos, otro grupo menos numeroso apoyaba la presencia del presidente iraní con banderas y pancartas que decían "no a la guerra con Irán".
Otros cientos observaban atentos lo que cada uno tenía que decir.
Derecho a escuchar
"Yo estoy acá para darle mi apoyo a los estudiantes iraníes", le dijo a la BBC Stephanie, una estudiante musulmana que no quiso dar su nombre completo.
"Toca el claxon si crees que Bush es terrorista", dice el cartel.
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"Aunque tengo muchos amigos judíos, estoy convencida que Israel practica un apartheid contra los palestinos", dijo Stephanie, "así que ese juego de apuntar el dedo (contra Ahmadinejad) no funciona para mí".
Para muchos, incluido Lee Bollinger, lo de Ahmadinejad en la Universidad de Columbia fue un ejercicio democrático que encuentra un escenario perfecto en el entorno académico.
"Este evento no tiene absolutamente nada que ver con los derechos del señor Ahmadinejad, tiene que ver exclusivamente con nuestro derecho a escuchar y a hablar como miembros de la universidad ", dijo Bollinger.
"Como dice una famosa frase", recordaba Bollinger, "la libertad de expresión, como todo en la vida, es un experimento".
El presidente Ahmadinejad hablará este martes ante el pleno de las Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.