A raíz de un tiroteo en el que estuvieron involucrados guardias privados de la empresa estadounidense Blackwater y que dejó como saldo la muerte de varios civiles, el gobierno iraquí anunció una revisión del estatus de todas las compañías de seguridad que trabajan en el país.
Bagdad debate si los guardias privados gozan de inmunidad.
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El anuncio se produce un día después de que las autoridades iraquíes ordenaron a Blackwater suspender sus operaciones y abandonar inmediatamente el país.
Blackwater se defendió señalando que sus guardias actuaron en defensa propia en el incidente ocurrido el pasado domingo.
Sin embargo, el ministerio del Interior iraquí señaló que los hombres dispararon "indiscriminadamente a los ciudadanos" en una abarrotada plaza de la capital, provocando la muerte de varios civiles inocentes y un policía.
Los guardias de Blackwater estaban en ese momento protegiendo a una caravana de funcionarios del departamento de Estado de EE.UU.
El gobierno de Estados Unidos le ha pagado cientos de millones de dólares a Blackwater para que proteja a sus empleados en Irak.
Situación confusa
El portavoz del gobierno iraquí, Alí al-Dabbagh, señaló que la decisión de revisar el estatus de las empresas de seguridad se tomo después del la "flagrante agresión de los miembros de la compañía de seguridad estadounidense Blackwater contra ciudadanos iraquíes".
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BLACKWATER
Fundada en 1997 en Carolina del Norte, EE.UU.
Emplea a 744 ciudadanos estadounidenses, 231 de otros países y 12 iraquíes
Le proporcionó protección a Paul Bremer
Cuatro de sus empleados fueron linchados en Faluya, en marzo de 2004
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"Las compañías deberían respetar las leyes iraquíes y la dignidad de los ciudadanos", agregó.
El corresponsal de la BBC en Bagdad Hugh Sykes dijo que el estatus de los miles de guardias de las firmas de seguridad empleadas en Irak no está claro.
Los guardias no son considerados ni civiles, ni militares aunque portan documentos que los identifican como miembros del departamento de Estado de EE.UU.
La Orden 17 de la Autoridad Provisional de la Coalición le otorga a los guardias inmunidad ante la justicia iraquí, pero ellos no tienen inmunidad bajo la ley internacional si se involucran en combates.
Nuestro corresponsal señala que, por lo tanto, la revisión de su estatus sólo tendría efecto si las autoridades estadounidenses aceptan sus conclusiones.
La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, le ofreció disculpas al primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, y le prometió una investigación transparente por el incidente.
Polémica protección
No es la primera vez que la presencia y protección del personal de vigilancia extranjero provoca debate en Irak. Y la causa tiene fecha.
Poco antes de su partida, en 2004, el en ese entonces "administrador" de EE.UU. en Irak, Paul Bremer, expidió la ordenanza 17, por medio de la cual se establecía que todo el personal estadounidense y extranjero -militar o civil- gozaba de inmunidad ante la ley iraquí.
Según Roger Hardy, analista de temas del Medio Oriente de la BBC, desde ese momento todos los gobiernos de Irak han aceptado esta ordenanza, aunque con serias reservas.
Por su parte, muchos iraquíes la ven como una afrenta a su soberanía
Según Hardy, el incidente del domingo pasado abrirá de nuevo la polémica y pondrá en una posición difícil a Estados Unidos, pues para llevar a personal de Blackwater será necesario abolir la ordenanza 17.
Bremer recibió protección de personal de Blackwater cuando vivió en Irak.
Latinoamericanos
Con frecuencia, estos vigilantes portan armas de tipo militar aunque, según sus críticos, no siempre están debidamente entrenados.
Según el diario británico The Guardian, en agosto de este año había unos 48.000 "agentes de seguridad" contratados por empresas privadas.
Meses antes, en abril, el departamento de Estado de EE.UU. había revelado que unas 129.000 personas de muchas nacionalidades diferentes estaban contratadas en Irak.
Muchos de los agentes de seguridad son chilenos, salvadoreños, colombianos y de otros países de América Latina, donde algunas empresas reclutan voluntarios para Irak.
Muertes civiles
El mismo día del incidente con Blackwater se publicó un estudio de la empresa británica de encuestas Opinion Research Business (ORB) que sugiere que podrían haber muerto 1,2 millones de personas en el conflicto en Irak.
En 2006 una investigación de la prestigiosa revista médica británica The Lancet indicó que unos 665.000 iraquíes habían muerto "a consecuencia de la guerra".
Sin embargo, estos cálculos son mucho más elevados que el total de muertes que mantiene la organización no gubernamental Iraq Body Count, y que ubica la cifra entre 71.000 y 78.000.