Más de 50 muertos en combates entre tropas filipinas y militantes islamistas en el sur del país, aseguraron fuentes militares.
Filipinas ha enviado dos batallones de refuerzo para combatir a los islamistas.
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La batalla comenzó este jueves en la isla de Jolo cuando un centenar de militantes tendieron una emboscada a un convoy militar, matando a 10 soldados.
Otros 15 soldados murieron más tarde en tiroteos, junto al menos 27 militantes, según las autoridades filipinas.
Filipinas acusa a la agrupación radical islámica Abbu Sayyaf y al Frente de Liberación Islámico Moro (FLIM) del ataque.
Ambas organizaciones luchan por un estado islámico independiente en el sur del archipiélago filipino.
Filipinas ha ordenado el envío de dos batallones de refuerzo. Miles de tropas filipinas, apoyadas por asesores estadounidenses, están acantonadas en la isla, situada 950 kilómetros al sur de la capital, Manila.
Han estado combatiendo contra militantes islamistas pertenecientes a varios grupos que llevan meses escondidos en las montañas.
Tiroteos
Los últimos enfrentamientos tuvieron lugar cerca del pueblo de Maimburg donde se dirigía el convoy del ejército.
Tropas de refuerzos fueron enviadas por aire poco después, participando en tiroteos que se prolongaron hasta la noche.
Un portavoz militar dijo que los militantes se llevaron a sus muertos pero que el número de bajas se basaba en informes confirmados sobre el terreno.
El FLIM, que firmó un acuerdo de paz con el gobierno en 1996, afirmó la autoría del ataque, calificándolo de represalia por la ofensiva del ejército este miércoles.
Sin embargo, fuentes militares filipinas acusaron también al grupo Abbu Sayyaf, responsable del ataque contra un ferry en 2004 que provocó la muerte de 100 personas.
Estados Unidos considera este grupo como terrorista y afirma que tiene vínculos con Al Qaeda y la agrupación militante regional Jemaah Islamiah.