El Tribunal Supremo de Australia marcó este jueves un hito al conceder la primera compensación de la historia a una víctima de la "generación robada".
En un veredicto sin precedentes, la corte ordenó que se le pague medio millón de dólares a un aborigen australiano que fue separado de su familia cuando era un bebé.
Desde principios del siglo XX hasta los años '70, al menos 100.000 niños aborígenes fueron separados a la fuerza de sus familias y puestos bajo la tutela del gobierno, ordenes religiosas y familias blancas.
La idea era que se asimilaran en la sociedad blanca australiana.
Colectivamente se les empezó a llamar "la generación robada" y Bruce Trevorrow es uno de ellos.
Alcoholismo y depresión
Los niños eran separados de sus familias para que vivieran como los blancos.
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El día de Navidad de 1957, cuando tenía 13 meses de nacido, se lo llevaron de su hogar. No pudo volver a ver a su familia por casi una década, a pesar de los esfuerzos de su madre natural.
Hace nueve años, Trevorrow demandó al gobierno de Australia del Sur por el dolor y sufrimiento que le causaron, reclamando que lo llevó al alcoholismo, la depresión y le impidió mantener un empleo estable.
Alegó además que había perdido su identidad cultural.
El juez de la Corte Suprema de Australia del Sur falló a su favor.
Los dirigentes aborígenes se mostraron complacidos pero señalaron que una disculpa oficial del gobierno australiano es más importante que una compensación.
A finales de los años '90, el gobierno federal expresó su profundo y sincero arrepentimiento pero no llegó a dar una disculpa incondicional.