Shim Sung-min es el segundo de los rehenes en ser ejecutado por el Talibán.
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La policía afgana encontró el cadáver de un segundo rehén surcoreano ejecutado por los rebeldes del Talibán.
La víctima, asesinada a tiros, forma parte de un grupo de 23 ciudadanos surcoreanos secuestrados la semana pasada por militantes del Talibán en una carretera en la provincia central afgana de Ghazni.
El gobierno de Corea del Sur identificó a la segunda víctima como Shim Sung-min, de 29 años de edad, quien trabajaba en informática.
El miércoles pasado apareció el cadáver del primer rehén ejecutado, Bae Hyung-kyu, de 42 años de edad, líder del grupo.
El Talibán exige la excarcelación de seis de sus miembros como condición para liberar al grupo de rehenes, voluntarios cristianos entre los que se encuentran 18 mujeres.
Las 23 personas fueron secuestradas hace doce días, cuando se trasladaban en bus por la autopista que une a Kabul con Kandahar.
El cuerpo de Bae Hyung-Kyu ya fue repatriado a Corea del Sur, donde tanto sus familiares como los de los otros rehenes realizan vigilias diarias para pedir la liberación de sus seres queridos.
Indignación
El secuestro ha generado ira y protestas en Corea del Sur.
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Cheon Ho-sun, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano, expresó: "No podemos contener nuestra indignación ante este asesinato despiadado".
Según el vocero, Seúl "no permanecerá de brazos cruzados" cuando ciudadanos de su país son asesinados por el Talibán.
El corresponsal de la BBC en Afganistán Alastair Leithead dice que este último asesinato coloca más presión en el presidente Hamid Karzai para intentar salvar los restantes 21 cautivos.
Karzai se negó a canjear prisioneros por secuestrados luego de que fuera criticado por liberar a cinco miembros del Talibán en marzo pasado a cambio de un periodista italiano secuestrado.
Una delegación de dirigentes tribales y líderes religiosos ha estado negociando con los insurgentes para tratar de lograr la liberación de los surcoreanos.