Hasta septiembre, la posta de las negociaciones quedará en manos de grupos de trabajo.
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La ronda de diálogo en Pekín, orientada a poner punto final al programa nuclear de Corea del Norte, terminó sin que se llegara a establecer un calendario de desmantelamiento de las instalaciones nucleares.
Los negociadores querían que el gobierno de Pyongyang, que ya clausuró la principal planta nuclear del país, estuviera de acuerdo con algunas fechas límites para terminar definitivamente con su programa.
Pero en la reunión de este viernes se determinó que las fechas se pondrán luego de que los grupos de trabajo discutan los pormenores técnicos.
Enviados de los seis países involucrados en las negociaciones se reunirán nuevamente en septiembre, afirmó el representante de China, Wu Dawei.
Corea del Norte se comprometió a "poner en marcha con diligencia la declaración completa de todas las partes del programa nuclear y el desmantelamiento de todas las instalaciones nucleares", dijo Wu al final de la reunión.
Pero la fecha final de este proceso, que los negociadores pretendían establecer en la reunión, no apareció en el comunicado proporcionado a la prensa. En cambio, se acordó que los grupos de trabajo se reunirán en agosto.
"Todavía factible"
Las ayudas de Corea del Sur ya partieron hacia el norte de la península.
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Más temprano este viernes, el enviado de Estados Unidos Christopher Hill, dijo que esa fecha podía esperar.
"Pondremos fechas finales cuando se hayan reunido los grupos de trabajo y sepan de qué estamos hablando exactamente", había dicho.
Pero Hill dijo que mantiene su opinión sobre la necesidad de establecer una fecha límite para el proceso. "Todo esto es factible antes de fin de año", indicó.
El representante de Seúl, Chung Yung-Woo, fue positivo: "El gran logro de esta ronda de diálogo es que Corea del Norte aclaró su posición: no tiene intenciones de retrasar las cosas cuando le toque cumplir con su parte".
Las conversaciones extienden el optimismo cauto que surgió cuando China, Rusia, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos pactaron en febrero con el régimen de Kim Jong-il.
De acuerdo al pacto, Corea del Norte recibirá ayuda en especie: un millón de toneladas de combustible en ayuda energética a cambio del cierre de sus instalaciones nucleares.
Como primer paso, Pyongyang clausuró la semana pasada su reactor en Yongbyon, su planta enriquecedora de plutonio, y a continuación cerró otros cuatro complejos.
Estos procedimientos fueron verificados por inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica.