Los proyectos aprobados en votos anteriores fueron rechazados por el Senado o vetados por Bush.
|
La Cámara de Representantes de Estados Unidos votó a favor de retirar la mayor parte de sus tropas en Irak a más tardar en abril de 2008, horas después de que el presidente, George W. Bush, le pidiera al Congreso más tiempo.
La legislación de la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, le ordena al Pentágono que inicie la retirada en los próximos cuatro meses.
La medida todavía tiene que someterse a la aprobación del Senado, que debate un proyecto de ley similar.
Ésta es la tercera vez en lo que va del año que la Cámara de Representantes vota para establecer un calendario sobre el fin de la participación estadounidense en la guerra de Irak.
Los proyectos aprobados en votos anteriores fueron rechazados por el Senado o vetados por el presidente, quien ha declarado que vetará cualquier propuesta de retirada.
Informe provisional
Bush presentó el jueves un informe provisional sobre la situación en Irak, que advierte que sólo se han registrado avances militares y políticos limitados tras la decisión de reforzar el número de tropas en el país.
Bush dijo que las fuerzas saldrán cuando lo decidan los generales, no las encuestas o el Congreso.
|
Según Bush, sería desastroso que Estados Unidos se retirara de Irak.
El mandatario urgió a los políticos a que no lo presionen para retirar las fuerzas de su país ahora, y pidió paciencia hasta que el jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak entregue su informe sobre la situación en septiembre.
El general David Petraeus, encargado del informe, ha subrayado que las tropas adicionales que se necesitaban llegaron recientemente.
La semana pasada, senadores del Partido Republicano se unieron a los llamados de la oposición para un retiro de fuerzas.
Reacción de Irak
Como respuesta al informe provisional, el embajador de Irak en Washington, Samir Sumaidaie, dijo que Estados Unidos le había impuesto a su país un plazo poco realista para resolver sus problemas.
Sumaidaie le dijo a la BBC que el gobierno iraquí trabaja en condiciones extremadamente difíciles, sobre las que no siempre tiene control.
El diplomático añadió que la mayoría de los iraquíes se mantienen optimistas por su futuro.