El sargento Sayed Naqib Sadat, de la Unidad Nacional de Interdicción de Afganistán (NIU por sus siglas en inglés) es el único de los cinco policías de su país que terminó exitosamente en Colombia el curso que lo convirtió en un Comando Jungla, es decir, en un experto en lucha contra narcóticos.
El sargento Sayed Naqib Sadat fue el primer afgano en terminar el curso de comando en Colombia.
|
Los otros cuatro policías afganos que vinieron con él no soportaron las exigencias de este entrenamiento de 17 semanas, que se desarrolla en varias regiones de Colombia.
"Fue un curso realmente duro, especialmente en lo físico. Ellos (los otros afganos) no estaban listos y tuvieron que renunciar antes de que se acabara", le cuenta Naqib a BBC Mundo el último día de su entrenamiento, en una escuela de la Policía colombiana en Facatativá, 42 kilómetros al occidente de Bogotá.
Ese día, a las 5 a.m., Naqib, de 27 años, casado y padre de tres hijos participó en un simulacro de asalto a un grupo de narcotraficantes en una montaña a más de 2.650 metros sobre el nivel del mar.
"Esta es una toma de objetivo. Ellos recopilaron información, ubicaron el sitio, se infiltraron, utilizaron visores nocturnos y equipos especiales, hicieron una maqueta, planearon como hacer la operación y la hicieron", le explica a BBC Mundo el capitán colombiano Edgar González.
Entre sus otros 57 compañeros, y en medio de los disparos y las explosiones con munición de salva que utilizaron, Naqib sobresalía por su traje camuflado claro.
Dos horas de sueño
Cuando los comandos les dieron el golpe a los narcotraficantes y terminó el simulacro, Naqib lucía tranquilo, a pesar de que él y los demás alumnos llevaban una semana en la que apenas habían dormido dos horas.
El curso requiere entrenamiento en climas que van desde el extremo calor hasta el frío intenso.
|
El capitán González explica que cada semana que pasa el curso se hace cada más exigente. "Al final, los comandos pueden hacer marchas hasta de 17 kilómetros llevando morrales que pesan 40 libras", añade.
González dice que en este curso comenzaron 78 y terminaron 58 alumnos, y reconoce que los cuatro compañeros de Naqib "se retiraron por incapacidad física para desarrollar los ejercicios".
El curso de Comando Jungla incluye instrucción en áreas como supervivencia, combate en centros urbanos y rurales, policía judicial, inteligencia, operaciones acuáticas y aéreas. Todo eso ocurre en diferentes escenarios y climas.
Naqib, que es un hombre de contextura delgada que lleva tres años en la NIU, le confiesa a BBC Mundo que lo que más le gustó fue el entrenamiento en operaciones en helicópteros. Y añade: "Necesitamos helicópteros en Afganistán".
El sargento afgano reconoce que al principio tuvo problemas con la comida colombiana, pero señala que terminó habituándose y que "ahora no hay ningún problema".
El clima y la comida
El capitán Gonzalez, de la policía colombiana dijo que cuatro de los afganos se retiraron del curso.
|
Naqib agrega que aunque la geografía y el clima son distintos a los de Afganistán, toda Colombia le gustó. "No puedo decirle cuál de las regiones me gustó más, porque todas están muy bien", responde.
Después de que un oficial y un suboficial de la policía colombiana estuvieron dos meses en Afganistán entrenando a miembros de la NIU, se espera que en el segundo semestre de 2007 otros 30 miembros de esa fuerza vengan a hacer el mismo curso.
¿Qué consejo les da?, le preguntamos al sargento. "Ellos deben estar preparados para un trabajo duro, tener paciencia y confianza", responde.
El sargento reconoce que aunque la policía afgana está creciendo, no está bien entrenada. "Tiene que entrenarse con la ayuda de la comunidad internacional. Yo creo que las cosas van a mejorar. Y espero que erradiquemos las drogas de Afganistán pronto", concluye.
Naqib regresará esta semana a Kabul y anuncia que allá compartirá con sus compañeros de la NIU sus experiencias en Colombia.