El polémico CFE limita el número de armas no nucleares en poder de los países firmantes.
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Rusia advirtió a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que suspenderá su participación en un pacto clave para el control de la carrera armamentista en Europa, luego de que sus conversaciones terminaran en punto muerto.
El diálogo entre representantes de Moscú y la OTAN en Viena tenía como objetivo la revisión del Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa (CFE, por su sigla en inglés).
El CFE limita el número de armas no nucleares en poder de los países firmantes.
El Kremlin sostiene que el tratado está desactualizado y restringe el movimiento de sus tropas por territorio ruso.
Rusia ratificó la versión 1999 del CFE, pero la OTAN no lo ha hecho.
Antes, los países miembros del Pacto del Atlántico quieren que Moscú retire las fuerzas rusas de Georgia y Moldavia, pero el gobierno de Vladimir Putin alega que los asuntos no están relacionados.
Opción "real"
Las libertades que se toma Washington deben aprobarse para Moscú, parecen decir los rusos.
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"El tratado CFE vigente se ha vuelto insignificante en todos los sentidos. Ya no es viable", dijo el jefe de la delegación rusa Anatoly Antonov tras la sesión de cuatro días de conversaciones extraordinarias convocadas por Moscú.
"Pero nadie nos escuchó. Continuaron amonestándonos", dijo Antonov.
Agregó que es una posibilidad "muy real" que Rusia declare una moratoria a su cumplimiento del tratado si el diálogo continúa estancado.
Putin ha advertido que el CFE -firmado ocho años después de que se disolviera el Pacto de Varsovia- ya no refleja al mundo post-Guerra Fría.
El viernes, la OTAN emitió un comunicado en el que lamenta que no se hay llegado aun acuerdo, y en el que urge a Rusia a "comprometerse a continuar el diálogo, que tendrá resultados positivos en el futuro".
Rusia se alarmó en 2001 cuando Estados Unidos se retiró de otro pacto de la Guerra Fría, el Tratado de Misiles Anti Balísticos.
Enfrentado a un Washington que cada vez otorga menos valor a los tratados internacionales, opina el corresponsal diplomático de la BBC Jonathan Marcus, los rusos parecen decir que lo que se le permite a EE.UU. se les debe permitir a ellos también.