La Cumbre del Grupo de los 8 (G8), que reunirá este miércoles en Alemania a los países industrializados y Rusia comienza a calentarse.
El fin de semana, el presidente de Rusia Vladimir Putin advirtió que Moscú podría emplazar misiles que apunten a Europa si Estados Unidos instala sistemas de defensa en la región.
Por su parte, el ex líder soviético Mijaíl Gorbachov dijo a la BBC que las relaciones entre Rusia y el mundo occidental "están peor de lo que esperaba", y responsabilizó a Washington por las tensiones.
Francia y Gran Bretaña
En respuesta a las declaraciones de Putin, este lunes el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Francia consideró necesario llevar a cabo discusiones en profundidad para disipar la inquietud que la instalación del escudo anti misiles ha causado en Rusia.
Para la cancilleria francesa, el proyecto del escudo estadounidense, tal y como les ha sido presentado, no parece tener ningún impacto en el equilibrio entre Rusia y Estados Unidos.
Por su parte, el portavoz del primer ministro Británico, Tony Blair, afirmó que "Europa está preocupada por el comportamiento de Rusia y no tendrá problemas en expresar esa preocupación".
Según el portavoz de Blair, el sistema de defensa estadounidense está diseñado para protegerse de "estados parias".
El Reino Unido considera que es necesario "mantener una relación constructiva con Rusia, pese a que el tipo de relación depende en gran medida de Rusia".
Esta semana, los jefes de Estado y de gobierno del G8 conversarán durante tres días en el balneario alemán de Heiligendamm sobre asuntos que van desde los estándares democráticos hasta Kosovo, pasando por los misiles defensivos.
Y aunque la agenda está llena de temas potencialmente álgidos, la guerra de declaraciones se disparó con la insistencia de Estados Unidos de establecer un sistema defensivo de misiles en Europa Central.
Oposición y firmeza
El presidente de Estados Unidos George W. Bush, quien ya está en la República Checa, encontrará en la hostilidad pública y firmeza gubernamental ante el proyecto de establecer parte de su escudo antimisiles en ese país.
Los planes del sistema de misiles defensivos generaron protestas en Praga, la capital checa.
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Los checos están más preocupados por la amenaza que el programa representa para el ambiente y para la salud de quienes viven en la zona en que se piensa instalar.
Según encuestas recientes citadas por The Internacional Herald Tribune, más de 50% de los checos se opone a los planes estadounidenses.
El viernes, Bush encontrará en Polonia una posición oficial similar a la de Praga, aunque el sentimiento popular apoya la iniciativa de Washington porque implica creación de empleos y cierto grado de derrama económica.
Desde la Guerra Fría
El martes pasado, Rusia probó un misil RS-24 que dio en el blanco previsto a 5,500 kilómetros del lugar de lanzamiento.
El proyectil fue diseñado para evadir sistemas de misiles defensivos, según el ministerio de Defensa de Rusia.
Estados Unidos sostiene que su sistema de misiles no apunta a Rusia aunque Moscú ha advertido que amenaza su seguridad.
Putin reiteró su advertencia de que el escudo defensivo de Estados Unidos podría llevar a una nueva carrera armamentista, y agregó que si eso pasa sería culpa de Washington.
El presidente también declaró que Estados Unidos "alteró el equilibrio estratégico" al retirarse del Tratado de Misiles Antibalísticos en 2002.
"Si el potencial nuclear estadounidense crece en territorio europeo, tendremos que buscar nuevos blancos en Europa", señaló Putin.
La última vez que Rusia apuntó misiles a Europa fue durante la Guerra Fría.