Extranjeros que viven en España son los nuevos políticos de este país.
Por primera vez, un grupo de europeos no españoles -muchos de ellos de origen británico- se presentaron como candidatos en partidos políticos creados por ellos mismos y ganaron puestos en las elecciones municipales.
Para Mick Blake, el principal objetivo es terminar con los excesos en el desarrollo urbano.
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Luego de abordar de forma exitosa en sus campañas temas como la corrupción y el planeamiento urbano, algunas de estas agrupaciones obtuvieron en la región de Alicante un número significativo de votos.
La Alianza Mediterránea Independiente (AIM por sus siglas en inglés) logró más del 20% de los votos en una localidad alicantina, consiguiendo así tantos asientos como el Partido Socialista (PSOE) y el Partido Popular (PP) en la administración local.
El vicepresidente de AIM, Mick Blake, indicó que su agrupación había logrado suficiente poder como para reducir los excesos en el desarrollo urbano.
En la localidad de Rojales, GRIP, otro partido político formado en su mayoría por extranjeros, logró el 15% de los votos.
Los políticos no españoles se mostraron satisfechos con los resultados, pero opinaron que su desempeño electoral podría haber sido mucho mejor si hubiera sido mayor la asistencia a las urnas de los extranjeros que viven en España.
¿Por qué el interés?
Desde la década del 60, las playas, el sol y el estilo de vida relajado y accesible atrajo a millones de europeos a la costa española de vacaciones.
Pero ya no son sólo turistas los que llegan, cerca de un millón y medio de europeos -en su mayoría británicos y alemanes- viven en España, concentrados en gran número en la Costa Blanca, entre Valencia y Alicante, y la Costa del Sol, en las Islas Baleares.
Los europeos se habían mantenido, hasta ahora, ajenos a las elecciones locales.
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Por más de una década, los residentes de países miembros de la Unión Europea (UE) tienen derecho a votar y a candidatearse en las elecciones locales, pero hasta hoy se habían mantenido relativamente ajenos a esta posibilidad.
Pero escándalos inmoviliarios y el no cumplimiento de las leyes de desarrollo urbano por parte de consejos municipales ha tenido un impacto directo en estos ciudadanos.
Miles de personas que son propietarios, la mayoría dueños de casas recientemente construidas a lo largo de zonas costeras, podrían ver sus propiedades derrumbadas debido a que fueron construidas ilegalmente.
Otros también sienten que, a pesar de invertir mucho dinero en las comunidades a través de la compra de casas y el pago de impuestos, su peso económico no está reflejado en su representación política.