Tres mil autobuses acercaron a los italianos de toda la península que querían participar de la jornada.
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Cientos de miles de personas se volcaron a las calles en Roma contra el plan del gobierno de Romano Prodi de garantizar estatus legal a las parejas de homosexuales.
El Día de la Familia, respaldado por la Iglesia católica, atrajo a manifestantes de toda la península, quienes llegaron hasta la capital para escuchar los discursos de los defensores de la familia tradicional.
Las organizaciones de gays también se hicieron oír en una contra-marcha más pequeña, y los homosexuales cristianos planificaban para la noche del sábado una "oración de vigilia".
Las protestas llegan tres meses después de que la coalición de izquierdas de Prodi propusiera permitir las uniones civiles de homosexuales, y otogar más derechos a las parejas no casadas, como por ejemplo en lo que se refiere a las herencias.
El corresponsal de la BBC Christian Fraser explica que en ambas manifestaciones hubo católicos y comunistas, simpatizantes y detractores del gobierno de turno.
Música, payasos y derechos
También se hizo oír una contra-marcha más pequeña de los grupos gay.
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Para este sábado, distintos movimientos católicos alquilaron más de tres mil autobuses para trasladar a los manifestantes.
En la jornada no faltó la música ni los payasos, que organizaron juegos para entretener a los más pequeños.
"La familia pertenece tanto a los creyentes como a los no creyentes", sostuvo el senador de centro-derecha Gaetano Quagliariello.
"Tiene que ver con la cultura, con la civilización", afirmó.
En cambio, Franco Grillini, presidente del mayor grupo de gays de Italia, Arcigay, opinó que el país "tiene miedo a la diversidad".
Cerca de 500.000 parejas no casadas se pierden la seguridad social, los derechos compartidos y los beneficios de los matrimonios en Italia.
Su situación es bastante original en una Europa que camina por otros derroteros.