Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Jueves, 10 de mayo de 2007 - 10:06 GMT
La Tercera Vía, según Cardoso
Luis Fernando Restrepo
Luis Fernando Restrepo
BBC Mundo

Tony Blair y Fernando Henrique Cardoso en 1999
Muchas preocupaciones de Cardoso, presidente de Brasil de 1995 a 2002, coincidían con las de Blair.

Al inicio de su gestión como primer ministro británico, Tony Blair se convirtió en un impulsor de la llamada Tercera Vía, un modelo en el que el capitalismo y el socialismo no reñían sino que se complementaban.

La Tercera Vía apoyaba el crecimiento, la empresa y la creación de riquezas, pero también la búsqueda de una mayor justicia social, que podía ser impulsada con intervenciones del Estado.

Aunque el mismo modelo centrista fue adoptado por mandatarios como Bill Clinton, en Estados Unidos, y Gerhart Schröder, en Alemania, Blair fue tal vez quien lo divulgó más a nivel internacional.

En América Latina, el ex presidente de Brasil, Fernando Enrique Cardoso, fue uno de los gobernantes que se interesó en las propuestas de Blair.

Ahora que Blair deja de ser primer ministro del Reino Unido, después de diez años en el cargo, BBC Mundo conversó con Cardoso para hacer un balance.


Usted ha sido considerado como uno de los hombres que representó la Tercera Vía. ¿Cuál ha sido el legado de Tony Blair, sobre todo en América Latina?

Creo que fue una reinterpretación del Partido Laborista y frente al desafío de la globalización.

Tony Blair y Luis Inazio Lula da Silva
Según Cardoso, Lula también se ha inspirado en ideas similares a las de la Tercera Vía.

La primera respuesta que hubo a la globalización en Inglaterra fue Margaret Thatcher, la más ortodoxa.

Algunos creían que con la supremacía del libre mercado se podían resolver los problemas de la gente. Eso no funcionó acá. Tampoco servía lo que había antes, que todo era decidido por el Estado. Ni una cosa ni otra.

Lo que llamaban "gobernación progresiva" fue más bien eso: el mercado soluciona algunos problemas, propios del capitalismo, pero no soluciona los problemas de la gente, ni de la educación, del empleo, ni de la participación.

Por otra parte, el Estado requiere mucha más vinculación con la sociedad civil, mediante organizaciones gubernamentales y formas mixtas de participación de la ciudadanía en el proceso de decisiones del Estado.

Eso se puede afirmar en varias partes de América Latina, aunque sin el nombre de Tercera Vía, que nunca nos ha gustado mucho.

Por ejemplo en Chile, el gobierno de la Concertación tiene este tipo de inspiración.

Yo diría que igualmente el mío acá, pero también el de Lula.

El gobierno de Lula venía históricamente de una línea más dura, que hablaba del Estado más que del mercado y era muy anticapitalista, pero en la práctica no lo es
El gobierno de Lula venía históricamente de una línea más dura, que hablaba del Estado más que del mercado y era muy anticapitalista, pero en la práctica no lo es.

A los programas que hemos empezado, los de protección social, Lula les dio más impulso.

Hay que crear condiciones que vayan más allá del mercado para que la gente pueda tener un poco más de bienestar.

¿Los gobiernos latinoamericanos pueden aplicar un gobierno de Tercera Vía?

Depende del país. En el caso de Chile, sí. En Brasil, igual.

Yo creo que Uruguay, que hoy tiene un gobierno de izquierda, también reconoce que en el horizonte nuestro no hay modo de reemplazar el mercado por el Estado.

Evo Morales
Cardoso considera que Bolivia y otros países no tienen las condiciones para la Tercera Vía.
En otros países no, en Bolivia, en Ecuador, o en Perú. Venezuela podría, pero por otras razones no puede.

O sea, si el país no tiene un mínimo de condiciones, de diversificación de la producción económica y de un aparato de administración que sea capaz de utilizar palancas que no sean del mercado para mejorar la vida de la gente, entonces no es posible.

Muchos de los países que he mencionado no son formas de Tercera Vía, sino de lo que llamo "utopía regresiva", quieren volver a un momento en el que el Estado lo podía todo.

En Bolivia, por ejemplo, hay una reivindicación democrática y de participación indígena que yo creo que hay que reconocerlo como un valor perfectamente aceptable. Pero eso depende de cada país.

Fuera de Latinoamérica, en países como Francia, vuelve la discusión de izquierda y derecha, y también hay unos modelos radicales. Es decir, la Tercera Vía, tal como la presentó Tony Blair en su momento, ¿todavía era muy imperfecta?

La Tercera Vía es una reacción de Blair para decir a los laboristas: ustedes no pueden quedarse con las ideas que tienen hasta hoy, sino que hay que adaptarse a las circunstancias.

La Tercera Vía es una reacción de Blair para decir a los laboristas: ustedes no pueden quedarse con las ideas que tienen hasta hoy, sino que hay que adaptarse a las circunstancias
Eso no quiere decir que se deba seguir el modelo thatcheriano. Ése era un problema inglés que estaba ahí.

En Francia nunca ha cuajado esta manera, porque en Francia nunca hubo Thatcher.

Los dos lados en Francia, la derecha y la izquierda, tienen una visión mucho menos liberal que en Inglaterra.

No hay mucho espacio para este tipo de transformación en un país como Francia.

En España, Felipe González, en su época, sin ponerle ese título, hizo algo semejante a lo que hizo Blair.

Yo creo que Blair se ha adaptado a las circunstancias y ése es su legado.

En asuntos internos, la educación juega un papel fundamental. Según los estudiantes británicos, la educación se está resquebrajando.

Es posible, la gente siempre va a estar queriendo otras cosas y queriendo más, pero eso no resta importancia a lo que ya se ha hecho y quizá sea necesario corregir para que uno entre a la historia.

Tony Blair en 1997, con miembros del público
Blair llegó al poder con un gran respaldo popular en 1997.
En comparación con lo que había antes, creo yo, mejoró.

Hace mucho que no voy al Reino Unido y no sé cuál es la situación concreta.

Es posible que se requiera una corrección del rumbo, un sentido distinto del de Blair.

No sé que va a hacer su sucesor ahí.

Pero si uno compara lo que era antes Inglaterra con lo que es hoy día, mejoró.

¿Pero en el contexto político necesitaríamos entonces una cuarta vía?

Por eso no me gusta lo de las vías, son como una receta.

Cada país debe tomar sus decisiones.

El gobierno va con sus políticas encaminadas a la mayoría del pueblo y su mejoría o a la manutención de los privilegios.

¿El mundo ha escogido la Tercera Vía como una posibilidad o está desapareciendo?

Todos esos proyectos dependen de las circunstancias. La inspiración puede seguir.

Hay que mirar a la gente, no sólo al mercado.

Y eso no viene de ahí (de la Tercera Vía), viene de antes, del socialismo, del laborismo.

George W Bush y Tony Blair
Veo más dificultades en el legado de Blair, que no tiene nada que ver con la Tercera Vía sino con la cuestión de la guerra en Irak

Hasta qué punto eso siga hoy o quizá sea necesario algo más duro, algo menos flexible, qué sé yo, depende de cada país.

Veo más dificultades en el legado de Blair, que no tiene nada que ver con la Tercera Vía sino con la cuestión de la guerra en Irak.

Creo que Blair es un líder de calidad, que hubiera podido aprovechar la oportunidad de volverse líder de Europa para hablar por un mundo nuevo.

Blair siempre tuvo preocupación por el medio ambiente, por África, por la pobreza.

Podría, por lo tanto, tener las condiciones necesarias para negociar un nuevo pacto global, que no fuera el de Bush, el de intervención en Irak y de imaginar que se puede generalizar la democracia estadounidense en el mundo.

Blair podría haber sido el hombre de la Tercera Vía en ese sentido.

Hay que renegociar el equilibrio del mundo: el mundo occidental no está en una posición de de imponer nada; está en una posición de negociar los límites de cada diferencia cultural y la aceptación recíproca.

Creo que Blair tenía las condiciones para hacerlo y, como quedó colgado de la posición de Bush, quizá no se le vea como un líder en este ámbito.

Es decir, ¿la guerra en Irak pudo haber destruido hasta cierto punto la Tercera Vía?

Hasta cierto punto sí porque disminuyó su capacidad de influencia, al menos aquí en América.

Su ejemplo es un poco menos brillante de lo que hubiera podido ser si Blair hubiera ejercido un liderazgo más efectivo a nivel global, que no estuviera tan colgado de las ideas de Bush.

¿Usted se arrepiente de haber adoptado este modelo?

De ninguna manera. Lula está haciendo lo mismo y, por las circunstancias brasileñas, creo que es importante hacer hincapié en que el mercado es importante, pero no basta.

Segundo: el Estado es importante, pero no basta: es necesario tener una participación más activa de la ciudadanía.

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen