Blair espera que las autoridades de Teherán entiendan "la importancia" que tiene el asunto.
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El primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, calificó de "injustificada y errada" la detención de 15 marinos británicos que según Irán navegaban en aguas persas.
La situación es "muy grave", puesto que -según afirmó- el personal de la Marina navegaba en jurisdicción iraquí.
El ministro de Exteriores iraní, Manouchehr Mottaki, dijo en Nueva York que los "infractores" podrían ser sometidos a juicio.
Según la corresponsal de la BBC en Teherán, Frances Harrison, algunos funcionarios iraníes de línea dura ya habían pedido que los marinos enfrentaran tribunales.
Incluso propusieron que se los intercambie por cinco diplomáticos iraníes capturados por EE.UU. en Irak, relató Harrison.
Poco ayuda a aquietar las aguas, según la corresponsal, el hecho de que se mantenga en secreto el paradero de los marinos detenidos.
Dirigiéndose a la prensa en Berlín, donde se llevan a cabo las fiestas oficiales por los 50 años de la Unión Europea, Blair indicó que espera que el gobierno de Teherán "entienda" la importancia que tiene el asunto.
Límites acuosos
Tras la cumbre de mandatarios europeos, el líder laborista reiteró la versión que manejan las autoridades británicas desde la detención de los marinos el viernes: el bote no se hallaba en las aguas iraníes.
"Simplemente no es cierto", declaró.
Las autoridades de Teherán no dan un ápice de crédito a esta posibilidad.
El sábado, una fuente competente citada por la agencia de noticias iraní Fars dijo que el sistema de posicionamiento global por satélite (GPS) de los propios marinos "infractores" mostraba que habían ingresado en aguas iraníes.