El voto fue unánime: 15-0.
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Con un voto unánime, las 15 naciones que conforman el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) decidió imponer sanciones más severas contra Irán.
La decisión es consecuencia de la negativa de esa nación islámica de detener su programa de enriquecimiento de uranio.
El nuevo paquete amplía uno ya aprobado en diciembre pasado. Esta vez prohíbe la exportación de armas iraníes, al tiempo que congela las cuentas bancarias y acceso financiero internacional de individuos y grupos comerciales de ese país.
El canciller iraní, Manouchehr Mottaki, denunció la medida como ilegal e injustificable.
La resolución fue presentada por Alemania, Francia y el Reino Unido y es producto de lo que fuentes cercanas al Consejo describen como frustrantes semanas de negociaciones.
Señal clara
El embajador del Reino Unido ante la Organización, Emyr Jones Parry, leyó un comunicado a nombre de los cinco miembros permanentes.
En el documento se señala que la "resolución 1747 refleja la profunda preocupación de la comunidad internacional sobre el programa nuclear de Irán".
Y exhorta nuevamente a ese país a abandonar el enriquecimiento de uranio y a "cumplir plenamente con todas sus obligaciones internacionales".
El secretario de estado adjunto de EE.UU., Nicholas Burns, declaró que la decisión de reforzar el embargo era significativa porque Irán había sido uno de los principales proveedores de armas a grupos militantes como Hezbolá y Hamas.
El portavoz iraní por su lado reiteró que su país no busca la confrontación con nadie. El canciller Mottaki le dijo al Consejo de seguridad que la "presión y la intimidación no cambiarán la política iraní".
El gobierno de Teherán ha insistido en numerosas ocasiones que su programa nuclear no persigue fines militares sino pacíficos.