La comunidad internacional ignora el drama humanitario provocado por la invasión de Irak, denunció el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Casi dos millones de personas que huyeron de la violencia están sin hogar dentro de Irak.
|
Actualmente hay cuatro millones de refugiados y desplazados internos iraquíes, de una población de 26 millones.
La denuncia de Naciones Unidas se produce en el cuarto aniversario de la invasión de Irak liderada por Estados Unidos.
Según el portavoz de ACNUR, Peter Kessler, "los gobiernos tienen que venir y proveer salud, educación y todas las necesidades. También el vital la ayuda alimenticia porque la población está cada vez más empobrecida, ya que no tienen trabajo".
Hay más de 700.000 refugiados iraquíes en Jordania y 1,2 millones en Siria, una diáspora que también afecta a países como Egipto, Líbano y Turquía.
Por su parte, los desplazados internos son 1,7 millones: más de 500.000 desde la invasión de Irak y 1,2 millones que huyeron de sus hogares debido a la represión del antiguo gobierno de Saddam Hussein.
Desesperación
 |
IRAQUÍES HUYENDO DE SUS HOGARES
En Siria: Más de 1 millón
En Jordania: Más de 700.000
En Egipto: 20.000-80.000 (estimación)
En Líbano: Más de 40.000
Desplazados internos: 1.700.000
Fuente: ACNUR
|
"La situación era horrible, me enviaban mensajes de muerte por hacer de guía para periodistas. Tuve que pagar US$20.000 a la insurgencia para que me dejaran abandonar el país con mi familia", dijo a BBC Mundo Hussain, de 46 años, refugiado en Siria desde hace siete meses.
"En Siria también todo está muy mal. No tengo trabajo y nadie nos ayuda. Estoy pagando US$300 al mes de alquiler, pero se me está terminando el dinero", añadió.
Según la ONU, el caso de Hussain es común: la mayoría vive en condiciones de profunda pobreza y en Siria, por ejemplo, un tercio de los niños refugiados no va al colegio.
Casi todos los refugiados, además, no viven en campamentos, sino que han sido absorbidos por familiares y amigos, o bien alquilan apartamentos.
Expertos advierten que ello dificulta aún más identificarles y ayudarles.