El líder de la oposición de Zimbabue, Morgan Tsvangirai, del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), fue internado nuevamente en un hospital por heridas provocadas por la policía.
Tsvangirai tenía la cara hinchada cuando acudió a los tribunales.
|
El temor es que haya sufrido una fractura de cráneo, afirmó su portavoz.
El presidente de la Unión Africana, John Kufuor, mandatario ghanés, dijo que los líderes africanos se sienten incómodos por esta situación.
Durante una visita al Reino Unido, Kufuor dijo que tanto Sudáfrica como Nigeria habían intentado desesperadamente ejercer influencia pero se han topado con una fuerte resistencia.
Docenas de activistas simpatizantes de Tsvangirai fueron detenidos el domingo durante las protestas. La policía utilizó gases lacrimógenos y actuó violentamente contra los manifestantes, uno de los cuales falleció.
Los problemas comenzaron cuando Tsvangirai fue a buscar a sus compañeros detenidos a la comisaría.
Tsvangirai describió a la BBC la paliza que le dieron las fuerzas del orden luego de una polémica manifestación: "Me hirieron en la cabeza, y debieron darme seis puntos", dijo.
"Antes de que pudiera instalarme en la celda me estaban pegando por todos lados. Creo que la intención fue infligir tanto daño como fuera posible", añadió.
"Recibí golpes en el cuerpo y me quebraron un brazo", opinó.
También le pegaron en las rodillas y en la espalda, pero "las peores heridas fueron en la cabeza. Recién me administraron cerca de un litro de sangre", contó el líder opositor, que se encuentra internado.
Ante los tribunales
Este miércoles Tsvangirai debía de comparecer ante los tribunales, pero fue incapaz de hacerlo.
"Estuve en la corte esta mañana y nos dijeron que nos fuésemos. Parece haber confusión sobre el estado del acusado", dijo William Bango, portavoz del líder opositor.
Ahora se teme que Tsvangirai sufra una fractura craneal.
|
Tsvangirai y otros 49 activistas opositores acudieron a los tribunales en la capital, Harare, el martes, pero todos fueron liberados en las últimas 24 horas, según sus abogados.
La vecina Sudáfrica criticó al gobierno de Zimbabue, exigiendo que respetara los derechos de sus ciudadanos, incluyendo los líderes opositores.
Por su parte, el ministro de Información de Zimbabue, Sikhanyiso Ndlovu, afirmó que la reacción policial estaba justificada ya que fueron atacados por los militantes opositores.
El gobierno dijo que la marcha opositora era una violación de la prohibición de manifestaciones políticas decretada el mes pasado.
La BBC tiene prohibido su ingreso en Zimbabue.