El ingreso a ciertas zonas de la ciudad cuesta cerca de 15 dólares.
|
A partir de este lunes, todo conductor de la capital británica que circule por el sector oeste de la ciudad tendrá que pagar el equivalente a unos US$15 al día por ese privilegio.
La medida es una ampliación de la que ya existe desde 2003 y que se aplicaba al sector más central de Londres.
Los nuevos límites incluyen los distritos de Westminster, Kensington y Chelsea y los cerca de 55,000 residentes recibirán un 90% de descuento en el peaje.
Durante los últimos cuatro años la organización encargada del tráfico, Transporte para Londres (TFL, por sus siglas en inglés), ha observado que en las áreas donde ya se utiliza esta forma de control, la congestión ha disminuido un 20% y esperan que se reduzca en un 15% más.
La TFL también ha medido reducciones de contaminación, accidentes automovilísticos e incrementos en el número de ciclistas y personas que optan por el transporte público.
Pero a pesar de los beneficios, hay quienes se oponen a estas leyes. Los que critican estos tipos de control aseguran que éstos causaran graves problemas económicos para los negocios e incrementarán considerablemente los costos de vivienda en estas zonas.
Según el ayuntamiento de Londres, el dinero recaudado con este impuesto será invertido en la mejora del transporte público de la ciudad.