La confrontación entre Washington y Teherán no es nada nuevo, sobretodo a nivel de la retórica
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Luego de una redada estadounidense al consulado iraní el mes pasado en la que cinco iraníes fueron detenidos, ahora Washington investiga la posible participación de agentes iraníes en un operativo sofisticado contra un complejo militar en Karbala.
"No dejaremos que Irán juegue un papel en contra del ejército de Estados Unidos y tampoco permitiremos que Estados Unidos juegue un papel en contra de Irán", dijo el primer ministro iraquí Nuri Maliki. "Todos deben respetar la soberanía de Irak".
Parece a primera vista una toma de postura enérgica, pero ¿qué tan realista es?
"No creo que nadie tome las declaraciones de Maliki en serio, por la simple razón de que antes de la maniobra de EE.UU. contra los iraníes, nunca hizo nada para controlar la influencia iraní en Irak", explico a BBC Mundo Mustafa Alani, experto iraquí en seguridad en el Centro de Investigación del Golfo.
"Es evidente que está siendo forzado a tomar este paso, que le hará perder popularidad con su base chiíta", señaló Alani desde Dubai.
Nada nuevo
La confrontación entre Washington y Teherán no es nada nuevo, sobretodo a nivel de la retórica, pero los recientes operativos en suelo iraquí han escalado el conflicto.
"El problema es que los principales partidos en el poder en Irak tienen vínculos fuertes con Irán y tendrán que escoger entre ser nacionalistas; es decir atender a las necesidades de seguridad de Irak, lo cual significa apoyar a Estados Unidos o bien conservar sus intereses partidistas y seguir apoyando a Irán", aseveró el analista iraquí Mustafa Alani.
Por su parte, el analista egipcio Mohamed Said del Centro de Estudios Estratégicos Al Ahram señala que existen dos perspectivas para evaluar la situación.
"Una bastante simplista, que ve al gobierno de Irak como un clon del sistema y la ideología de Irán. Pero desde un punto de vista estructural, es una cuestión de supervivencia para la nueva elite chiíta", explicó desde El Cairo.
Pero, ¿qué opinan los protagonistas?
En la cuerda floja
Abbas Bayati es parlamentario de la Alianza Iraquí Unida, el bloque chiíta con más presencia en el gobierno. Para él, está claro que la constitución iraquí no permite que Irak sea una base para atacar cualquier país vecino.
La espiral de violencia en Irak se cobra vidas y destruye las infraestructuras del país
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"La presencia diplomática iraní en Irak es conforme a las relaciones bilaterales. Pero no podemos eliminar la influencia política mediante soluciones militares", dijo Bayati a BBC Mundo.
Y agregó: "Nos importa ser independientes y libres, mantenemos relaciones con Turquía, Jordania, Siria, y Arabia Saudita. Es decir, nosotros no compartimos la estrategia de Estados Unidos con los países vecinos."
Entretanto, el campo sunita no ve con agrado estos enfrentamientos.
"Este ajuste de cuentas ya no es nacional sino internacional. Estados Unidos tiene la responsabilidad ya que es la potencia ocupadora", declaró a BBC Mundo Salim Abdala, portavoz del Partido Iraquí de la Concordancia, uno de los partidos sunitas en el parlamento.
"Y tanto Irán como Estados Unidos han aprovechado del cambio de sistema. Por eso se ven estas amenazas y ahora acciones entre las partes en conflictos, que no favorecen en nada al pueblo iraquí", añadió.
Entonces, ¿cómo se ve el futuro cercano?
"El camino adelante es un diálogo tripartito entre Irak, Irán y Estados Unidos pero que no esté atado a otras cuestiones, llámese el programa nuclear de Irán, Líbano o el gran Medio Oriente", afirmó Abbas Bayati, parlamentario de la Alianza Iraquí Unida.
"Pero ahora Irak está como en el circo, en una cuerda floja entre Irán y Estados Unidos. Y eso no puede seguir, cualquier tensión nos desequilibra y nos convierte en la primera víctima", sostuvo Bayati desde Bagdad.
Vecinos inquietos
Mientras el mundo sigue observando cómo la espiral de violencia cobra vidas y destruye la infraestructura del país, los países vecinos miran con preocupación los sucesos.
"No cabe duda que los estados árabes de mayoría sunita están a favor de reducir la influencia de Irán. Pero es curioso que al mismo tiempo que apoyan a su aliado estadounidense, también parece que están jugando un doble juego, al presuntamente financiar a algunos de los grupos insurgentes sunitas en Irak", dijo Said.
Recientemente el descenso de Irak a una encarnizada lucha fratricida y sectaria asusta a los países donde hay minorías chiítas, como Arabia Saudita, Bahrein o Líbano, donde Hezbolá tiene una relación privilegiada con Teherán.
"Exceptuando Siria, los estados del golfo, Egipto y Jordania apoyan en general el objetivo de Estados Unidos de contener a Irán. No sólo en Irak, sino en Líbano y posiblemente en Palestina. Hay una gran preocupación de esos países debido a la política laxa de Estados Unidos hacia Irán en los últimos 3 años", indicó el experto en seguridad Mustafa Alani.
Sin embargo, si estallase un conflicto entre Irán y Estados Unidos, no se sabe hasta donde llegaría el apoyo de esos países.
El reporte Baker-Hamilton, pedía a finales del año pasado al gobierno de Estados Unidos una actitud distinta hacia Irán, más dialéctica que confrontación. Pero "los árabes prefieren la contención al compromiso", concluyó Mustafa Alani.