Mubarak describió las imágenes como repugnantes.
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Las circunstancias en que Saddam Hussein fue ahorcado transformaron al ex líder iraquí en un mártir, afirmó este viernes el presidente de Egipto, Hosni Mubarak.
Mubarak dijo que las imágenes no oficiales de la ejecución que circularon después del evento son repugnantes y barbáricas.
"Nadie podrá olvidarse la forma en que Hussein fue ejecutado, lo transformaron en un mártir, y los problemas en Irak no han desaparecido", señaló Mubarak.
Las escenas caóticas que se produjeron durante la ejecución, donde se ve al ex presidente iraquí intercambiando improperios con los verdugos, fueron condenadas en todo el mundo.
Egipto es un aliado regional clave de Estados Unidos y uno de los únicos dos estados árabes que ha firmado un acuerdo de paz con Israel.
Mubarak también reveló que le había enviado un mensaje al presidente estadounidense, George W. Bush, exhortándolo a no llevar a cabo la ejecución durante Eid al-Adha, el festival musulmán que terminó el jueves.
Por otro lado, Libia dijo que construirá una estatua del ex gobernante iraquí, en la que se lo verá de pie en el cadalso, junto a un líder de la resistencia libia que luchó contra la ocupación italiana y que fue ejecutado en 1931.
Críticas
Chirac aprovechó su discurso de Año Nuevo para reiterar sus críticas a la invasión estadounidense.
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Las autoridades estadounidenses, inclusive Bush, se distanciaron de la forma en que se realizó la ejecución de Hussein, pero insistieron en que se había hecho justicia.
Según muchos, la ejecución de Hussein, un árabe sunita, acerbó aún más los ánimos entre los miembros de esta secta y los chiitas, que llevan meses enfrentándose en lo que algunos analistas califican como una guerra civil encubierta.
Mientras tanto, el presidente de Francia, Jacques Chirac, reiteró sus críticas a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos, argumentado que esta acción desestabilizó a todo el Medio Oriente y facilitó la expansión de lo que denominó el terrorismo internacional.
En su mensaje tradicional de Año Nuevo para los embajadores franceses, Chirac dijo que la fuerte oposición de Francia a la campaña en Irak quedó plenamente justificada a la luz de la situación actual que vive el país.
Señaló, además, que la guerra generó focos de insurgencia cuyas consecuencias aún no se vislumbran en su totalidad, y que convirtieron al Medio Oriente en un epicentro de tensión internacional a las puertas de Europa.