La mezquita es una de las joyas de la cultura islámica en Andalucía.
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El obispo de la ciudad española de Córdoba, Juan José Asenjo, se opuso a que los musulmanes puedan rezar en una antigua mezquita islámica que ahora es una catedral católica.
Según dijo Asenjo en un comunicado, una iniciativa con ese fin presentada por la Junta Islámica de España al papa Benedicto XVI "no contribuiría a la convivencia pacífica de los diferentes credos".
En su opinión, esto "sólo generaría confusión en los fieles, dando pie al indiferentismo religioso".
El obispo señaló que la Mezquita Catedral de Córdoba fue construida por los musulmanes sobre las ruinas de una "basílica visigótica dedicada a San Vicente Mártir".
El templo fue un importante centro religioso musulmán desde el siglo VIII hasta que, medio milenio más tarde, en 1236, Córdoba fue conquistada por las fuerzas del rey castellano Fernando III.
Uso compartido
Asenjo dijo que el uso compartido de un lugar con fines ecuménicos "puede tener sentido circunstancialmente en un aeropuerto o en una villa olímpica, puesto que no se trata propiamente de templos sino de lugares de oración, pero no en el caso de una catedral".
También dijo que su obispado cuenta con "títulos jurídicos fehacientes para mantener el uso exclusivo de la Catedral por la Iglesia Católica".
El prelado señaló que la Diócesis de Córdoba "quiere seguir manteniendo unas relaciones de respeto y aprecio por los musulmanes", pero sin estar "continuamente sometidos a presiones que no contribuyen a la concordia".
Andalucía
Los musulmanes de Córdoba quieren poder rezar frente al mihrab de la mezquita.
La Junta Islámica de España dijo que apelaba al Papa porque la jerarquía católica española había rechazado su pedido de convertir el edificio en un lugar de culto compartido.
En su carta, enviada a través del nuncio apostólico en España, sostienen que la iniciativa podría ayudar a "enterrar enfrentamientos pasados".
"Los musulmanes españoles no tenemos que recuperar ningún Al-Ándalus nostálgico. España es Al-Ándalus y Al-Ándalus es España", le escribieron a Benedicto XVI.
Si la solicitud tuviera resultados positivos, no sería la primera vez que, en las últimas décadas, se les permite a musulmanes orar en la mezquita.
Según la prensa española, alguien que se benefició por una excepción, en 1974, fue Saddam Hussein, quien en esos momentos era vicepresidente del Consejo del Mando Revolucionario de Irak.