Piergiorgio Welby, de 60 años, sufre distrofia muscular.
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Una corte italiana desestimó el pedido de un paciente en estado terminal para poner fin a su vida.
El hombre, Piergiorgio Welby, de 60 años, quien sufre de distrofia muscular y está paralizado, había solicitado a los médicos que desconectaran la máquina que lo mantiene con vida, pero estos se negaron.
Este sábado una corte italiana dijo que el Parlamento debe decidir sobre este tema, ya que existe un vacío en la ley que no le permite a la corte tomar una decisión.
El caso de Welby ha desatado un fuerte debate en Italia, un país de mayoría católica donde está prohibida la eutanasia.
Diferencias políticas
El caso de Welby ha recibido el apoyo de grupos que están a favor de la eutanasia en Italia.
Marco Capatto, del partido Italia Radical, que pertenece a la coalición de gobierno, dijo que su agrupación seguirá en campaña para apoyar el pedido de Welby.
"Estamos decididos a apoyar su deseo de poner fin a la tortura que está sufriendo", señaló Capatto a la agencia de noticias Reuters.
El caso ha generado un problema para el gobierno de centro-izquierda de Romano Prodi, que también incluye a grupos que se oponen a la eutanasia.
La oposición y los sectores conservadores se mostraron satisfechos con el dictamen de la corte.
La eutanasia y los suicidios asistidos por doctores son legales en Holanda, Bélgica y Suiza, pero siguen siendo ilegales en la mayor parte del mundo.