El informe propone medidas para mejorar el entendimiento mutuo.
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Con el objetivo de menguar la creciente polarización y tensión entre las sociedades musulmanas y occidentales, una importante comisión intercultural presentó un plan de acción al secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan.
La comisión, creada dentro del llamado Proyecto para la Alianza de Civilizaciones, señala que las principales causas del problema no son religiosas o históricas, sino que están vinculadas a acontecimientos políticos recientes, en especial el conflicto israelí-palestino.
Las intervenciones militares occidentales en países como Irak y Afganistán también contribuyen a incrementar la animadversión y la desconfianza entre las comunidades, dijo el panel, integrado por 20 prominentes figuras de diversas culturas y religiones, como el arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu y el ex presidente de Irán, Mohammed Jatamí.
"Doble rasero"
"Además, la percepción de que hay una política de doble rasero en la aplicación del derecho internacional y en la protección de los derechos humanos, aumenta el resentimiento y el sentido de vulnerabilidad que tienen muchos musulmanes en todo el mundo", señala el informe.
El panel, formado gracias a una iniciativa de la ONU, España y Turquía, trabajó durante un año y presentó su informe este lunes, en el histórico palacio de Ciragan de Estambul, Turquía.
Los autores propusieron el establecimiento de una comisión internacional que analice la situación en Medio Oriente de una forma desapasionada y objetiva.
También dijeron que es necesario realizar una conferencia internacional con vistas a impulsar el proceso de paz en esa región.
Globalización
La comisión advierte que la globalización también está contribuyendo al problema, ya que muchas comunidades la ven "como una agresión".
"Para ellas, las perspectivas de un mayor bienestar vienen con un alto precio, que incluye la homogenización cultural, el desplazamiento de familias, los desafíos a los estilos de vida tradicionales y la degradación ambiental", dice el documento.
"En este contexto, los pueblos que se sienten discriminados, humillados o marginalizados de forma persistente, reaccionan afirmando su identidad de una manera más agresiva", añade.
El informe también indica que la represión de la oposición política no violenta y la lentitud de las reformas en algunos países musulmanes son factores clave en el aumento del extremismo.
Sus autores les piden a los líderes de esos países que permitan la participación plena de los grupos políticos pacíficos, sean religiosos o seculares.
Lenguaje
La comisión critica el lenguaje inflamatorio utilizado por algunos líderes políticos o religiosos, que puede tener efectos muy negativos cuando se amplifica a través de los medios de comunicación.
Los panelistas señalan que se debe promover el entendimiento entre las culturas y el respeto mutuo de las creencias religiosas y las tradiciones.
Según ellos, la hostilidad se debe en gran medida a la ignorancia, por lo que es necesario desarrollar propuestas para promover el respecto y el entendimiento, entre ellas programas de educación juvenil y de afianzamiento de los lazos culturales.
El grupo deja bien en claro que, a menos que se haga énfasis en las causas políticas que causan la tensión, esos programas podrían tener un impacto limitado.