El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, hizo un llamamiento a Sudán para que ponga fin a las matanzas en Darfur.
Annan pidió al gobierno de Jartum que controle a las milicias conocidas como Janjaweed, acusadas de asesinar al menos a 63 personas -entre ellos unos 30 niños- la semana pasada en Darfur.
Según la ONU, hombres armados vestidos con uniformes gubernamentales montados a caballo y en camello, atacaron diversos asentamientos en la zona de Jebel Moon, al oeste de Darfur.
El gobierno sostiene que está desarmando a la milicia Janjaweed pero el corresponsal de la BBC en Sudán afirma que toda la evidencia apunta hacia la dirección exactamente opuesta.
Apoyo chino
El presidente sudanés, Omar al-Bashir, que se encuentra en Pekín asistiendo a la cumbre chino-africana, resiste la fuerte presión internacional para reemplazar con tropas de la ONU a la fuerza de la Unión Africana, pobremente equipada y financiada.
Bashir afirmó que ello podría convertir a su país en un nuevo Irak y agradeció a China su apoyo en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Se cree que más de 200.000 personas han muerto y dos millones han sido desplazadas como resultado del conflicto de tres años en Darfur, en el oeste de Sudán.