Por segunda noche consecutiva la capital húngara, Budapest, ha sido escenario de choques entre la policía y manifestantes que continúan exigiendo la renuncia del primer ministro, Ferenc Gyurcsany.
Numerosas personas resultaron heridas en la segunda noche de protestas.
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La policía antimotines a caballo se enfrentó a un grupo de manifestantes que intentaba llegar hasta la sede del gobernante Partido Socialista.
Un reportero de la BBC en el lugar informó que el nivel de tensión es alto mientras que pequeños grupos de policías persiguen a los manifestantes en diversas localidades de la ciudad.
Un auto de la policía fue incendiado y varias personas resultaron heridas durante los disturbios, que ocurrieron después de la celebración de una protesta pacífica frente al Parlamento, a la que acudieron unas 10.000 personas.
Las demostraciones empezaron después de la divulgación de una grabación en la que Gyurcsany admite que mintió sobre el estado de la economía con el objetivo de ganar las elecciones generales de abril pasado.
Cerca de 1.000 manifestantes se alejaron de la demostración pacífica frente al edificio del Parlamento e intentaron llegar hasta la Plaza de la República en Budapest, indicó el corresponsal de la BBC, Nick Thorpe.
Agregó que los choques con la policía se produjeron cerca de la Plaza Blaha Lujza, una de las principales intersecciones de tráfico de la capital húngara.
La policía antimotines ha bloqueado numerosas calles en el centro de la ciudad, incluyendo al local de la emisora de radio pública.
Horas antes, el Parlamento aprobó una declaración que condena la violencia de la noche anterior en Budapest.
"Noche oscura"
Mientras, Gyurcsany dijo que no va a renunciar, a pesar de las manifestaciones antigubernamentales.
Consideró que las protestas de este lunes constituyeron la "noche más larga y oscura" de Hungría desde el fin del comunismo en 1989.
La policía informó que 150 personas resultaron heridas, de los cuales 102 son funcionarios policiales, después de que manifestantes abandonaron una demostración pacífica para atacar la sede de la emisora estatal de televisión.
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CRISIS EN HUNGRÍA
La radio húngara transmitió extractos de una conversación del primer ministro en la que admitió haber mentido sobre la economía.
Miles de personas han protestado en Budapest exigiendo su renuncia.
El propio mandatario publicó la trascripción de sus declaraciones en su blog personal.
El gobierno húngaro impuso recientemente severas medidas económicas para disminuir su déficit.
Un diputado de la coalición gobernante se mostró sorprendido de que la gente esté enojada con un político que "está diciendo la verdad".
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"La calle no es la solución", aseguró el mandatario, quien recibió el respaldo unánime de los diputados socialistas.
"Es una sorpresa -aunque comprensible- que la gente esté enojada con un líder político que, por primera vez, está diciendo la verdad: que toda la clase política estaba mintiendo", le dijo a la BBC Mayas Oersi, un diputado de la coalición gobernante.
Antes de darse a conocer la conversación del mandatario, ya se habían planeado manifestaciones para protestar por las medidas económicas de austeridad dictadas por su gobierno.
Las medidas, impuestas bajo la presión de la Unión Europea, incluyen impuestos más altos y recorte de beneficios para disminuir el gran déficit público de Hungría.