Más de 200 palestinos han muerto en la última operación militar israelí en Gaza.
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Las condiciones de vida de los palestinos en Gaza podría mejorar con la presencia de una fuerza de observadores internacionales que controlen los cruces de fronteras, afirmó una funcionaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Karen Abuzayd, líder de una agencia de la ONU que ayuda a los refugiados palestinos, dijo que el cierre de fronteras está destruyendo a la Franja de Gaza.
Abuzayd afirmó que el bloqueo israelí -que ya lleva 10 semanas- ha llevado a Gaza a "un punto crítico".
Observadores internacionales como los que han sido desplegados en la frontera de Rafah podrían servir para abrir cruces de frontera claves y para aliviar la presión sobre la economía, dijo la funcionaria.
"Sería buenísimo tener una presencia internacional, civil, militar, lo que sea", afirmó Abuzayd, explicando que una fuerza internacional de mantenimiento de paz podría ofrecer un poco de protección al millón y medio de personas que viven en Gaza.
Israel ha mantenido las fronteras de Gaza casi totalmente cerradas desde que lanzó una operación militar en el territorio, tras la captura de un soldado israelí en junio.
Ejemplo de Rafah
Abuzayd sugirió que los observadores internacionales podrían ayudar a reabrir las fronteras más a menudo, permitiendo así el libre movimiento de bienes y personas.
La ONU cree que Gaza es "una bomba de tiempo a punto de estallar".
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Afirmó que los observadores de la Unión Europea habían facilitado el cruce en la frontera entre Gaza y Egipto en Rafah hasta que fue cerrado por Israel a comienzos del verano boreal.
"Permitió a la gente moverse", dijo. "Salir de su país fue muy emocionante para gente que había estado bajo ocupación durante 37 años".
Una vocera israelí citada por la agencia de noticias Associated Press afirmó que la comunidad internacional debe llamar a los palestinos a "abandonar el terror y reconocer a Israel".
"Bomba de tiempo"
Abuzayd dijo que las acciones militares israelíes habían profundizado el sufrimiento y la desesperación masiva en Gaza.
También criticó un mecanismo temporario que ha sido puesto en práctica para entregar ayuda a los palestinos, afirmando que es "un recurso provisional" que no ha mejorado "las desastrosas condiciones de vida en Gaza".
Los donantes extranjeros establecieron el mecanismo en mayo para distribuir fondos limitados para servicios públicos palestinos.
Las donaciones a los palestinos habían sido suspendidas por la negativa del gobierno palestino, liderado por Hamas, a reconocer a Israel y renunciar a la violencia.
El jefe humanitario de Naciones Unidas, Jan Egeland, recientemente describió las condiciones en Gaza como "una bomba de tiempo a punto de estallar".