La campaña para erradicar los cultivos de opio no ha dado resultados.
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Este año la producción de opio en Afganistán se incrementó dramáticamente, informó Naciones Unidas.
Según cifras suministradas por el organismo, 165.000 hectáreas fueron utilizadas para el cultivo de amapolas, un 60% más que en 2005.
En la provincia de Helmand, donde se encuentra la mayor parte de las fuerzas británicas, la producción casi se triplicó.
Tanto opio se ha producido este año en Afganistán que los suministros están superando a la demanda.
Los campesinos cultivaron una cantidad de amapolas como para producir 600 toneladas de heroína, un tercio más del consumo anual mundial.
Este año, se cultivó un 60% más de campos con amapolas, convirtiéndose así en la cosecha más grande hasta el momento.
Fracaso
La ayuda internacional dedicada a buscar otra forma de vida para los cultivadores de amapolas no logró su objetivo.
Y según Antonio María Costa, director de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen, algunas autoridades afganas corruptas son los principales responsables.
"Afganistán está enganchado con su propio opio. Necesitamos desintoxicarlo, como lo haríamos con un joven de nuestra familia. Eso lleva mucho tiempo", dijo
Como consecuencia del incremento en la producción de opio, aumenta la insurgencia violenta.
La ONU advirtió que, a menos que se lleven a cabo serios esfuerzos para reducir los cultivos, las fuerzas internacionales deberán enfrentarse en un futuro no muy lejano con una guerra imposible de ganar contra los traficantes de drogas y el Talibán.