La Comisión Europea decidió apoyar la solicitud de España para pedir más medios a los países de la Unión Europea (UE) para reforzar la operación de Frontex, la agencia de control de fronteras que patrulla las costas de África Occidental.
España se ha visto desbordada por la oleada migratoria africana.
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El anuncio se produjo este miércoles durante la visita a Bruselas de la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, en la que buscó ayuda de la UE para tratar el problema de la inmigración africana en las Islas Canarias.
Fernández de la Vega también solicitó que Frontex continúe operando hasta diciembre, un pedido que el comisionado europeo de Justicia, Franco Frattini, afirmó que será considerado en la próxima reunión del Consejo de Ministros de la UE.
España sostiene que está previniendo la entrada de inmigrantes ilegales a otros estados europeos y se ha quejado por la falta de colaboración de sus socios.
De hecho, esta es la segunda vez en tres meses que Fernández de la Vega se encuentra en una misión diplomática para intentar conseguir más ayuda de la UE.
La funcionaria ha afirmado que España está desilusionada con la falta de flexibilidad y compromiso demostrada por la organización supranacional en respuesta a la crisis migratoria.
Poca ayuda
La llegada de inmigrantes ilegales aumentó este verano.
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Frontex, la agencia de patrullaje de fronteras de la UE, recientemente comenzó a controlar las aguas de la costa africana después de semanas de atrasos.
En mayo, nueve naciones europeas prometieron enviar patrullas aéreas y marítimas para ayuda a España en su esfuerzo por detener la ola de inmigrantes ilegales provenientes de África.
Hasta ahora, sólo han llegado dos barcos y dos aviones, y el gobierno español dice que esto no es suficiente.
Las autoridades de las islas Canarias afirman que existe una avalancha migratoria, mayor que el número total de todo el año pasado.
Mientras la vicepresidenta del gobierno español se preparaba para sus reuniones en Bruselas, la costa marina española interceptó otras tres embarcaciones que cargaban más de 150 personas.